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11 nov 09

Zaragoza.- Los nuevos hallazgos en el santuario celtibérico de Segeda (Calatayud) han revelado el interés de las poblaciones celtibéricas por los movimientos del Sol y la Luna como forma de medir el tiempo. Este estudio arqueoastronómico, realizado por el grupo de investigación que dirige el catedrático Francisco Burillo, ha demostrado que este santuario tiene distintas orientaciones astronómicas, y no solo únicamente en su alineación con el solsticio de verano sino también con el equinoccio y con la Parada Mayor de la luna, llamada Ciclo de Metón y que marca el ciclo de 19 años.

Ciclo metónico

En astronomía y con el establecimiento de los calendarios, el ciclo de Metón o ciclo metónico es un común múltiplo aproximativo de los períodos orbitales de la Tierra y de la Luna. En efecto, 19 años tropicales y 235 meses sinódicos no difieren más que en 2 horas; de ahí que después de 19 años, las mismas fechas del año correspondan con las mismas fases de la Luna.

El puesto de un año en este ciclo se llama número áureo, quizá porque era grabado cada año en los pilares de un templo en Atenas y es utilizado para el cálculo de la fecha de Pascua.

El nombre de ciclo metónico proviene del astrónomo griego Metón, quien había señalado ya esta coincidencia alrededor del 432 a. C., como lo hizo el astrónomo caldeo Kidinnu hacia el 380 a. C. Pero los escritos cuneiformes parecen indicar que este ciclo era ya conocido en Mesopotamia desde el siglo VI a. C. y era utilizado para predecir los eclipses.

El Ciclo de Metón es empleado en los calendarios lunisolares. En efecto, en un calendario lunisolar típico, la mayor parte de los años son años lunares de 12 meses, pero 7 de los 19 años poseen un mes suplementario, conocido con el nombre de mes intercalar o embolismico.
En los calendarios babilonios y hebreos antiguos, los años: 3, 6, 8, 11, 14, 17 y 19, son años de trece meses del ciclo metónico.

Existen igualmente otros dos ciclos similares: el octaeteris (8 años ≈ 99 lunaciones, cf. calendario ático) y el tritos (11 años ≈ 136 lunaciones).

El ciclo metónico está igualmente próximo (a medio día casi) de 255 meses draconíticos. Es pues igualmente un ciclo de eclipses, que dura solamente 4 o 5 eclipses. El tritos, cercano a 146,5 meses draconíticos, es un mejor ciclo de eclipses.

EL NÚMERO AUREO

El número áureo o de oro (también llamado número dorado, razón áurea, razón dorada, media áurea, proporción áurea y divina proporción) representado por la letra griega φ (fi) (en honor al escultor griego Fidias), es el número irracional:[1]

\varphi = \frac{1 + \sqrt{5}}{2} \approx 1,618033988749894848204586834365638...

Se trata de un número algebraico que posee muchas propiedades interesantes y que fue descubierto en la antigüedad, no como “unidad” sino como relación o proporción entre segmentos de rectas. Esta proporción se encuentra tanto en algunas figuras geométricas como en la naturaleza en elementos tales como caracolas, nervaduras de las hojas de algunos árboles, el grosor de las ramas, etc.

Asimismo, se atribuye un carácter estético especial a los objetos que siguen la razón áurea, así como una importancia mística. A lo largo de la historia, se le ha atribuido importancia en diversas obras de arquitectura y otras artes, aunque algunos de estos casos han sido objetables para las matemáticas y la arqueología.

Una sección áurea es una división en dos de un segmento según proporciones dadas por el número áureo. La longitud total a+b es al segmento más largo a como a es al segmento más corto b.

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Segeda es el nombre de una ciudad celtibérica, citada por los escritores grecolatinos Apiano, Diodoro y Floro, como ciudad de los belos en los acontecimientos del 154 antes de Cristo que serán desencadenantes de la guerra numantina. Posteriormente Estrabón se refiere a Segeda, al mencionarla junto con Pallantia, como perteneciente a los arevacos,

Fig. 1. Vista de Segeda I.

y aunque muestra distinta adscripción étnica suele aceptarse entre los investigadores como la misma ciudad. La última referencia corresponde a Esteban de Bizancio que en su obra del 530 después de Cristo sobre nombres etnográficos identifica Segida como ciudad celtibérica. Con este mismo topónimo existen otras tres ciudades hispanas, citadas por Plinio y Ptolomeo como existentes en la etapa alto imperial: Segida Restituta Julia en los célticos; Segida Augurina de los turdetanos y Segida de los túrdulos. También se relaciona una cuarta, la bastetana Segisa.

Fig. 2. Situación de las ciudades denominadas Segeda-Segida.

El nombre de Segeda es la lectura clásica del término celtibérico de Sekeida, que se conserva en las monedas acuñadas en la propia ciudad. La etimología de dicho topónimo es celta y su significado según el indoeuropeista Francisco Villar estaría relacionado con el concepto de “la poderosa”.

La ciudad de Segeda se encuentra en el yacimiento arqueológico del Poyo de Mara (Segeda I). Tras su destrucción en el año 153 antes de Cristo, se levantó junto a sus ruinas una nueva ciudad con su mismo nombre, dada la pervivencia de la leyenda monetal, localizada en Durón de Belmonte de Gracián (Segeda II). [F. Burillo Mozota]

© Centro de Estudios Celtibéricos de Segeda | c/ Horno 9, 50331 Mara (Zaragoza / España (Spain))

La plataforma monumental de Segeda, de planta romboidal y con un espacio de 312 metros, es una obra del Estado segedense, un calendario convertido en santuario, sin paralelos conocidos, que carecía de muros verticales y techumbre, de desarrollo horizontal y abierto al aire libre.

http://www.segeda.net/

Además, la simulación astronómica evidenció que el lado mayor de la plataforma tiene una dirección de acimut astronómico de 58º, dirección que coincide con la posición de la Luna llena en su momento de Parada Mayor.

La plataforma Segeda constituye uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes que ha tenido lugar este año en España, con unas características peculiares que la hacen única en todo el Mediterráneo.

“Tenemos un diseño constructivo de la plataforma, un calendario del Ciclo del Sol y Lunar complejo, sin paralelos hasta ahora conocidos”, ha reseñado Francisco Burillo. En la plataforma de Segeda, el solsticio de verano se sitúa por la línea que une la bisectriz del ángulo de 130 grados por donde se unen los muros y la cima de La Atalaya, cerro destacado en el paisaje y situado en el término municipal de Belmonte, donde se ubica un yacimiento arqueológico que remonta a la Edad del Bronce.

No es sólo el solsticio de verano la única orientación astronómica que se observa desde la Plataforma Monumental de Segeda. “Hemos hallado un calendario y también un lugar construido monumentalmente en el que suponemos que se desarrollarían las ritualidades vinculadas con la astronomía”, ha subrayado Burillo

En el año 2009, ha existido una coincidencia entre el solsticio de invierno y la Luna llena, pero habrá que esperar hasta el 2028 para volver a encontrar esta coincidencia. Asimismo, el catedrático ha insistido en que “descubrimientos así nos ayudan a entender el avance en conocimientos geométricos y astronómicos de los celtibéricos”.

Estos resultados, presentados en el Congreso de la Sociedad Europea de Astronomía, celebrado recientemente en la Biblioteca de Alejandría, ha llevado a esta sociedad científica a solicitar a las autoridades españolas medidas para proteger el paisaje y entorno visible desde el santuario.

Fuente: Aragón Digital

El hallazgo se ha presentado con éxito en Alejandría

Confirman la exactitud del único calendario lunisolar conservado de la Antigüedad

Investigadores de la Universidad de Zaragoza (UNIZAR) han concluido que el santuario celtibérico descubierto en Segeda (Calatayud) en 2004 se utilizaba como un calendario perfecto, ajustado a los movimientos astronómicos del sol y la luna. Este santuario, que data del siglo II d.C, es el único calendario de ciclo lunisolar conservado de la Antigüedad en toda la región mediterránea.

Unizar

Aragón

11.11.2009 09:11

La plataforma celtibérica de Segeda, con los movimientos astronómicos del sol y la luna. Imagen: UNIZAR.

“Este hallazgo ha sido posible gracias a los estudios arqueoastronómicos que se están aplicando desde hace apenas unos meses, y que demuestran que la sociedad celtibérica de Segeda (Calatayud) contaba con altos conocimientos geométricos y astronómicos, ya que resolvieron en una construcción compleja y horizontal, los cálculos anuales del movimiento del sol (solsticio y equinoccio) y los más complejos del movimiento de la luna, como su Parada Mayor, que corresponde a un ciclo de 19 años, denominado Ciclo de Metón”, dicen los investigadores de la Universidad de Zaragoza, que han presentado sus resultados hoy en una rueda de prensa en Alejandría (Egipto).

http://www.aragoninvestiga.org/files/una%20Excavacion-segeda-mara-zaragoza-celtiberica.JPG

“La plataforma monumental de Segeda (de planta romboidal y con un espacio de 312 metros) es una obra del estado segedense, un calendario convertido en santuario, sin paralelos conocidos”, subraya Francisco Burillo, director del proyecto Segeda y catedrático de Prehistoria de la Facultad de Ciencias Sociales de Teruel.

En su opinión, es el primer santuario celtibérico identificado que, además de servir para marcar el tiempo, estaba relacionado con el culto solar. Un santuario que carecía de muros verticales y techumbre, de desarrollo horizontal y abierto al aire libre. Burillo ha calificado este descubrimiento de “excepcional”, y ha declarado que para llevar a cabo este estudio han utilizado un programa informático que les permite recrear el firmamento de cualquier época.

El equipo de investigación comprobó después los datos sobre el terreno. Las conclusiones del estudio arqueoastronómico, realizado en colaboración con Manuel Pérez, profesor de la Universidad de Valladolid y especialista en Geodesia y Arqueoastronomía, han demostrado que la simulación astronómica mostró que el lado menor de la Plataforma -con un ángulo de 120 grados- está orientada hacia el Norte Astronómico.

Para Francisco Burillo, la plataforma Segeda es uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes que ha tenido lugar este año en España, con unas características peculiares, como es su horizontalidad.

Según el experto, la función de calendario de la plataforma se podría haber resuelto con simples postes, al igual que en el calendario céltico del oppidum alemán de Glauberg. Sin embargo, en Segeda se construyó un calendario de forma monumental, un espacio abierto de ritualización astronómica, especialmente con el sol, lo que ratifica la importancia del sol en la cultura celtibérica.

Una alineación perfecta

En junio pasado se comprobó que la bisectriz de la piedra angular estaba alineada con una elevación destacada en el horizonte, el cerro de la Atalaya, precisamente en el ocaso solar en el solsticio de verano.

Los últimos hallazgos han revelado que el ángulo de 90 grados de la piedra angular estaba alineado con una elevación destacada en el horizonte, el cerro de Valdehornos.

La simulación astronómica indicó que en el Cerro de Valdehornos se producía el Ocaso solar en el equinoccio. El pasado 21 de septiembre el equipo comprobaba la alineación perfecta entre la piedra angular de la Plataforma, el cerro de Valdehornos y el ocaso solar.

Además, la simulación astronómica evidenció que el lado mayor de la plataforma tiene una dirección de acimut astronómico de 58º, dirección que coincide con la posición de la Luna llena en su momento de Parada Mayor.

Este suceso astronómico, que se repite cada 19 años, se conoce como Ciclo Metónico, ya que fue el astrónomo griego Metón, alrededor del año 432 a.C., quien determinó con precisión la adecuación del ciclo lunar al año solar, dando lugar al calendario ático.

Respaldo unánime de la Sociedad Europea de Astronomía

En su último congreso celebrado en la Biblioteca de Alejandría (Egipto), la Sociedad Europea de Astronomía (SEA) ha felicitado al equipo de investigación de la Universidad de Zaragoza por los hallazgos en Segeda, así como por la metodología aplicada en el estudio.

El presidente de esta sociedad científica, Juan Antonio Belmonte Avilés, del Instituto Astrofísica de Canarias (IAC), ha redactado un escrito en el que se insta a las autoridades responsables la protección del entorno visible, medioambiental y paisajístico de Segeda, en clara alusión a los postes de tendido eléctrico que se distribuyen en el horizonte.

Belmonte Avilés lo explica así: “Los descubrimientos realizados son muy sugerentes y muestran por primera vez indicios claros de un interés real por parte de las poblaciones celtíberas de los movimientos del sol y de la luna, quizás con fines rituales o incluso con objetivos más prácticos como es la creación de un calendario”.

Fuente: Universidad de Zaragoza

¡Ya era hora de que se tomasen en serio las opiniones  de muchos investigadores del Mundo Antiguo¡.

Creo que esto es sólo el comienzo. ¡Enhorabuena  a Paco Burillo y su grupo¡.

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25 jun 09

Estudios combinados de arqueología y astronomía revelan que una plataforma de grandes piedras encontrada en el yacimiento de Segeda (Mara, Zaragoza) servía para celebrar ceremonias rituales en el solsticio de verano hace 2.200 años.

http://www.calatayud.org/enciclopedia/segeda_mara.htm

http://www.enciclopedia-aragonesa.com/monograficos/pueblos_prerromanos/default.asphttp://www.catedu.es/aragonromano/images/monsege2.jpg

As de Segeda

http://www.catedu.es/aragonromano/images/monsege2.jpg

http://cprcalat.educa.aragon.es/segeda/fototablas.jpghttp://cprcalat.educa.aragon.es/segeda/fototablas.jpg SEGEDA,

Foto desde  Segeda II, la muralla; en  El poyo, Segeda I

CAPITAL DE  LOS BELOS;  PUEBLO CELTÍBERO   DE  HISPANIA.

LA CIUDAD QUE CAMBIÓ EL CALENDARIO-

Los romanos adelantaron el comienzo del año, que tradicionalmente se iniciaba el 15 de marzo (los idus de marzo romanos) al 1 de enero o calendas de enero para ganar tiempo y pillar por sorpresa a los celtíberos de Segeda antes de que hubiesen finalizado su recinto amurallado

Ciudades en la segunda mitad del siglo II y principios del I a. C.

cprcalat.educa.aragon.es/segeda

Segeda es el nombre de una ciudad celtibérica, transmitida por los escritores clásicos e identificada con los yacimientos arqueológicos existentes en Mara (Segeda I) y Belmonte de Gracián (Segeda II).
La etimología de dicho topónimo es celta y su significado es próximo al concepto de “poderosa”. Los celtíberos la llamaron Secaisa , nombre conservado en las monedas acuñadas en la propia ciudad

Segeda I

En el Poyo de Mara y en su entorno inmediato se encuentras los restos de la fase más antigua de la ciudad de Segeda. Las investigaciones arqueológicas realizadas indican la llegada de productos procedentes de Italia, esencialmente ánforas que transportaban vino y copas de cerámica de lujo para beberlo, prueba de que esta ciudad se encontraba inmersa en las nuevas rutas comerciales abiertas por la conquista romana.

Segeda escrito en signario ibérico: sekaiza

www.catedu.es/aragonromano/segeda.htmEl desarrollo que alcanzó Segeda, incrementando su población, fue la razón esgrimida por Roma para declarar la guerra a esta ciudad en el año 154 a.C. Hasta entones los cónsules romanos se elegían el 15 de marzo, pero ante la necesidad de ganar tiempo y llegar ante Segeda en primavera se decidió adelantar esta elección al 1 de enero., Dicho cambio fue la causa de que nuestro calendario actual comience el nuevo año en dicho día.

El yacimiento arqueológico de El Poyo de Mara muestra, con la cronología de los materiales hasta el momento encontrados, que desaparece totalmente a mediados del siglo II a.C., coincidiendo con el ataque de los romanos. También se ha identificado, en la partida de Los Planos de Mara, el lugar que ocuparon las tropas romanas, que si los datos de las fuentes con ciertos deberían alcanzar cerca de 30.000 hombres, El campamento debió ser de muy corta duración.

Localización de las ciudades celtíberas de Bilbilis, Segeda y Contrebia Belaisca
Localización de las ciudades celtíberas de Bilbilis, Segeda y Contrebia Belaisca

La victoria del ejército acaudillado por Caro se realizó el 23 de agosto del 153 a.C. Tras la mencionada derrota de los celtíberos se iniciará una serie de continuos enfrentamientos que culminarán con la toma de Numancia en el 133 a.C. (Francisco Burillo Mozota)

http://www.segeda.net/donde/zona/segeda2/segeda2_b.jpg

Foso de Segeda II,Secaisa, Calatayud,Aragón

http://www.segeda.net/donde/zona/segeda2/segeda2_b.jpg

www.segeda.net/donde/zona/segeda2.htm

Durón es el nombre de un paraje de la localidad de Belmonte de Gracián, situado en la margen derecha del río Perejiles. Es una prolongación en el espacio de la partida del Poyo de Mara, donde se sitúa Segeda I. Ambos yacimientos arqueológicos únicamente quedan separados por la carretera y la rambla de Orera, por donde discurre el límite actual de los términos municipales.

El topónimo Durón aparece ya citado en el siglo XII. Su muralla fue mencionada por Labaña en el siglo XVII y en el siglo XIX hay varias referencias sobre la aparición de mosaicos y monedas con la leyenda que actualmente leemos como sekeida. Pero va a ser Schulten quien en 1933 identifique estos restos con la ciudad de Segeda.

Tras la destrucción de Segeda I en el año 153 a. C. se construyó en Durón una ciudad de nueva planta, con claras influencias itálicas en el desarrollo de su urbanismo reticular y en los sistemas constructivos empleados: morteros y estucos en las paredes y mosaicos de opus signinum en los suelos de las habitaciones. Esta ciudad presenta características similares a otras que surgieron en el valle medio del Ebro, en un periodo que se sitúa en la segunda mitad del siglo II e inicios del I a. C. , como la Caridad de Caminreal o La Cabañeta del Burgo de Ebro, son las denominadas “ciudades de llano”. Como ellas cuenta con un sistema defensivo formado por una muralla que circunvalaba la ciudad, junto con un extenso foso, que en el caso de Durón supera los 50 m de anchura. En un momento, que debe adscribirse o a las guerras sertorianas, hacia el 73 a. C., o a los enfrentamientos entre César y Pompeyo, en el año 49 a.C., la ciudad de Segeda II quedó destruida y abandonada definitivamente. El centro geoestratégico que hasta entonces había capitalizado Segeda lo heredará la ciudad de Bilbilis Itálica, construida de nueva planta en el cerro de Bámbola, justo enfrente de la desembocadura del río Perejiles con el Jalón, a mediados del siglo I a.C.

El yacimiento arqueológico de Durón aparece claramente delimitado por el trazado del foso y de la muralla de Segeda II. En aquellos zonas donde estos sistemas defensivos no se han identificado, como en el flanco occidental, por donde discurre el río Perejiles, son las evidencias arqueológicas las que marcan la extensión de la ciudad.

La urbanización de Segeda II se acomodó al relieve de la terraza del Perejiles, desviando, muy probablemente, para construir la ciudad, un pequeño arroyo que atravesaba el suelo elegido. Por ello existen dentro de este espacio dos zonas de mayor altura, la situada junto al flanco oriental y la del extremo sudoccidental, donde se encuentra el denominado “Cerro de la Plata”, en cuya cota más alta pueden observarse en superficie restos de un mosaico de opus signinum y muros de mampostería con argamasa. El “Cerro de la Plata” ha sufrido una reciente destrucción al allanarse su mitad meridional para la construcción de un chalet.

Se pueden señalar dos zonas en el yacimiento, desde el punto de conservación de los restos arqueológicos. La mitad meridional la forman las fincas que pertenecieron al Conde de Samitier, aquellas que desde mediados del siglo XIX más han acusado los procesos de cultivo, con graves destrucciones de los restos arqueológicos, a juzgar por las evidencias superficiales y las noticias recogidas en encuestas orales. La otra mitad septentrional, da al tramo de muralla que se ha conservado hasta la actualidad, lo que parece haber protegido las estructuras arqueológicas. Es en esta zona donde las fincas conservan los aterrazamientos escalonados, disposición que puede ser un reflejo del antiguo urbanismo de Segeda II. [F. Burillo Mozota]

© Centro de Estudios Celtibéricos de Segeda | c/ Horno 9, 50331 Mara (Zaragoza / España (Spain))

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Fuente: El Heraldo de Aragón

MARIANO GARCÍA. Zaragoza

Si Panorámix cortaba el múerdago con una hoz de oro en el solsticio de verano no era por casualidad. Todo el mundo celta rendía culto al sol y a los solsticios. También en la Península Ibérica los celtíberos tuvieron ritos en torno a la cosecha, las estaciones y los días más corto y largo del año. Pero hasta ahora apenas se sabía nada de si tuvieron templos o santuarios en los que celebraban algún tipo de ceremonia.

http://usuarios.lycos.es/personajesdetebeo/hpbimg/asterixpanoramix.gif

El druida Panoramix,

http://usuarios.lycos.es/personajesdetebeo/hpbimg/asterixpanoramix.gifEl yacimiento de Segeda, entre Mara y Belmonte de Gracián, en la comarca de Calatayud, puede arrojar a partir de ahora una luz importantísima sobre este aspecto de nuestro pasado.

http://www.calatayud.org/enciclopedia/segeda_aerea.jpg-

Segeda-Sacaisa,

El equipo de investigación que trabaja en el enclave, combinando disciplinas aparentemente tan alejadas como la arquelogía y la astronomía, acaba de llegar a la conclusión de que una plataforma monumental de piedra encontrada hace unos años en el yacimiento se trata en realidad de un santuario celtíbero. Un santuario en el que se celebraba alguna ceremonia ritual en el solsticio de verano. “Es el primer santuario construido por los celtíberos que se descubre en la Península Ibérica –señala Francisco Burillo, director del equipo de investigación, que presentó ayer los resultados-, porque el único que se conocía hasta ahora, el de Peñalba de Villastar, es natural”.
¿Ficción o realidad? Para Gabriel Sopeña, especialista en los celtíberos, su religión y ritos funerarios, el hallazgo “resulta muy plausible. Los investigadores siempre somos cautos, y lógicamente hay que realizar más estudios y comprobaciones. Pero a nadie le puede extrañar que en Segeda se hiciera algún tipo de fiesta o ceremonia en el solsticio de verano”.
“Los celtíberos contaban el tiempo por noches, y no por días, pero eso no significa que no veneraran al sol –añade Sopeña, que no forma parte del equipo-. Tenían una fiesta muy importante, la de la cosecha, Lugnasadh, consagrada a un dios que se adoraba en todo el ámbito céltico, desde Irlanda a Peñalba de Villastar, el dios Lug. Sabemos que para ellos los solsticios y equinoccios eran muy importantes, y que tenían ritos y celebraciones para esas fechas”.
Así pues, Segeda puede pasar a la historia como el primer sitio donde se descubre un santuario construido por los celtíberos. Pero, ¿cómo se ha llegado a un hallazgo de tal envergadura?
Todo comenzó en 2003, cuando el equipo de arqueólogos que trabaja en el yacimiento de Segeda dio con unos vestigios que enseguida llamaron su atención. Se había solicitado un cambio de cultivo en uno de los campos y, aunque se encontraba fuera del recinto de la ciudad, decidieron realizar unas catas para ver qué había debajo. Encontraron un basamento de casi cuatro metros de anchura y pensaron que se habían topado con los restos de un fortín o construcción defensiva.
En 2004 se realizó una excavación y los resultados empezaron a ser intrigantes. Dos muros de grandes dimensiones, con una longitud conservada de 10 y 16,6 metros respectivamente, y solo dos hiladas de altura; construidos con grandes sillares de yeso, algunos de más de 500 kilos de peso. El ángulo de unión de esos muros no era recto, sino de 130 º, algo verdaderamente inusual; y, además, el espacio entre ambos muros estaba relleno con una plataforma continua de losas de yeso y caliza. Muros y enlosados fueron nivelados y cubiertos, a su vez, por una plataforma de adobes de 32 por 64 centímetros.
¿Qué sentido tenía una plataforma de 300 metros cuadrados de superficie, elevada, monumental, de planta irregular y fuera de la ciudad? Los investigadores se lanzaron a buscar paralelos y no encontraron nada igual en toda Europa Occidental. Así que concluyeron que se trataba de una construcción de carácter social, religioso o conmemorativo, sin más, y continuaron los trabajos.
Fue Martín Almagro Gorbea, que había estudiado el aljibe monumental de Bibracte (Francia) y su relación con el paisaje y la astronomía, quien alertó de la necesidad de realizar un estudio arqueoastronómico. Así que el equipo de investigación contactó con Manuel Pérez Gutiérrez, profesor de Astronomía, Geodesia y Cartografía de la Universidad de Salamanca, que se desplazó a finales de abril pasado al yacimiento a tomar todo tipo de fotografías y mediciones.
Pérez vio que la bisectriz del ángulo de 130 º se alineaba con el cerro de la Atalaya, un hito destacado del paisaje. Y buscó más. Con la ayuda de varios programas informáticos reconstruyó la situación astronómica del cielo en el año 200 antes de Cristo, fecha aproximada de construcción de la plataforma, y vio que la bisectriz no solo apuntaba al cerro de la Atalaya, sino que también marcaba el solsticio de verano, el día más largo del año, que en el 200 a. de C. era el 26 de junio.
Visto así, todo parecía muy bonito, pero hacía falta la comprobación. Así que el pasado domingo (21 de junio, solsticio de verano actual) el equipo de investigación de Segeda se fue a última hora de la tarde al yacimiento. “Cuando llegamos se me cayó un poco el alma a los pies –recuerda ahora Francisco Burillo-. El sol estaba bastante alejado de la alineación”. Pero poco a poco fue acercándose hasta que, a las 21,20 el sol se colocó encima de la cumbre del cerro de la Atalaya y, en cuatro o cinco minutos, desapareció. “Fue algo impresionante, un momento mágico”. Mariano García.

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20 may 09

Para los amantes de la historia de España es un lujo conocer Caspe, es una ciudad de Aragón (España) que obtuvo el título de ciudad en el siglo XIX, a raíz de los destrozos sufridos en las guerras carlistas, por concesión de la reina Isabel II.

Archivo:Escudo de Caspe.svg

Escudo de Caspe

Está situada a 100 km al Sur Este de Zaragoza, en la provincia del mismo nombre, a orillas del cauce del río Guadalope (que ya no lleva agua en este tramo al haber sido desviado aguas arriba al construir el Pantano de Mequinenza), y a pocos kilómetros del Ebro, embalsado desde la citada presa, y en cuya orilla derecha se ha creado una urbanización llamada El Dique que es un nuevo barrio de Caspe. Allí se ha construido recientemente un Museo de la Pesca, además de contar con un Puerto Deportivo.

En el siglo XV fue sede del famoso “Compromiso de Caspe” que dio lugar al advenimiento de la dinastía castellana de los Trastámara en el reino de Aragón. En el siglo XX, durante la Guerra Civil Española, fue sede del “Consejo de Aragón”, Órgano de Gobierno del Aragón Republicano. En Caspe también se redactó el Estatuto de Autonomía de Aragón en 1936, que no llegó a ser ratificado por las Cortes al estallar la Guerra Civil Española.

El Compromiso de Caspe

Fernando I de Aragón

El compromiso de Caspe (1412) fue un pacto establecido por representantes de los reinos de  Aragón, Valencia y los Condados catalanes  para elegir  juntos un nuevo rey  debido a  la muerte  sin sucesión en  1410 del rey Martín I de Aragón.

Supuso la entronización en la corona catalano-aragonesa de la  Fernando de Trastámara y con él de la dinastía Trastámara en la Corona de Aragón.

El 25 de julio de 1409 murió  Martín el Joven, el único hijo del rey de Aragón, Martín I, por lo que este contrajo un nuevo matrimonio con Margarita de Prades con la esperanza de concebir un hijo que asegurara la línea sucesoria.

MARTIN EL JOVEN

Martín I de Sicilia, conocido como el Joven (1374Cagliari, 25 de julio, 1409Cerdeña), rey de Sicilia entre 1390 y 1409.

Orígenes familiares

Fue el primero de los cuatro hijos de Martín I de Aragón y de su primera esposa, María de Luna, hija y heredera del Conde de Luna. Era, por tanto, nieto de Pedro el Ceremonioso y sobrino de Juan I de Aragón.

Nupcias y descendencia

En 1390 se casó con María de Sicilia a quien le retornó el reino de Sicilia, recuperándolo mediante la fuerza militar contra un grupo de barones rebeldes. Reinó conjuntamente con su mujer hasta la muerte de ella en 1402. Después rechazó el tratado de 1372 firmado por el rey anterior, Federico III de Sicilia, y gobernó en solitario. De este primer matrimonio nació un hijo:El infante Pedro de Sicilia (1394-1400)

Martín el Joven casó en segundas nupcias con Blanca de Navarra, heredera de la familia Evreux y futura reina de Navarra. De este matrimonio tuvo otro hijo:Elinfante Martín de Aragón (1403-1407)

Ninguno de los hijos de estos matrimonios sobrevivió a la infancia y el único hijo que dejó fue un hijo ilegítimo, Fadrique de Luna o Fadrique de Aragón o Fadrique de Sicilia (* Sicilia, h. 1402 – † Ureña, 29 de mayo de 1438). Duque de Arjona, conde de Luna, señor de Cuéllar (14301433)[1] y de Segorbe.

Archivo:MausoleoMartinoII.jpg

Mausoleo de Martín I de Sicilia  en la Catedral de Cagliari,Sicilia

La muerte por paludismo de Martín el Joven interrumpió el proceso de legitimación  de Fadrique que aún no había culminado, proceso que fue  retomado entonces por su abuelo, el rey Martín I, que recurrió a  Benedicto XIII, pariente de su fallecida esposa María de Luna, para con su apoyo elaborar un plan de legitimase a Fadrique para sucederlo como rey de Sicilia y soberano a la Corona de Aragón.

El papa preparó el documento de legitimación el 1 de junio de 1410, pero la muerte de Martín I el día anterior hizo que el pontífice no se encontrara con la suficiente fuerza moral para proceder a la legitimación por si solo.

Se abre con ello un periodo de dos años conocido como interregno en el que trono aragonés permaneció vacante y el reino al borde de la guerra civil ya que surgieron hasta seis pretendientes al trono entre ellos Fadrique de Luna.

Las Cortes de Cataluña, Valencia y Aragón decidieron solucionar la crisis sucesoria del trono mediante el arbitraje para lo cual cada una de ellas nombró a tres representantes que el denominado Compromiso de Caspe, celebrado en 1412, decidieron que el soberano de la Corona de Aragón y el rey de Sicilia habría de ser Fernando de Trastámara.

Tras el Compromiso de Caspe, en el que Fadrique no obtendría ningún voto, y al ser aún menor de edad, es puesto bajo la tutela de Ramón de Torrelles y Blanes y reconoció a Fernando I como rey de Aragón y a su hijo Alfonso como heredero pero mantuvo sus pretensiones al trono siciliano enfrentándose a la viuda de su padre Blanca I de Navarra.

Al alcanzar la mayoría de edad participa, con el título de almirante, en la expedición que contra la isla de Gerba comandaba el infante Pedro, duque de Noto.

Reclamada su presencia en la corte debido a sus pretensiones sobre el reino de Sicilia, se casó con Violante Luisa de Mur aunque el matrimonio fue breve al abandonar a su esposa, y lejos de dejar sus pretensiones al trono siciliano maniobró políticamente para obtenerlo lo que provocó el malestar de Alfonso V de Aragón que lo declaró en rebeldía en 1430 obligando a Fadrique a buscar refugio en el Reino de Castilla cuyo rey, Juan II se encontraba entonces en guerra contra Aragón.

En 1434 fue hecho prisionero acusado de participar en un intento de robo a unos comerciantes genoveses de Sevilla. Encarcelado en Ureña fallecería cuatro años más tarde.

Martín I de Aragón intentó nombrar a su nieto ilegítimo como sucesor de la Corona de Aragón pero no obtuvo suficiente apoyo político y, al presentar su propuesta, fue rechazada por los compromisarios de Caspe.

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La falta de descendencia en  su  matrimonio  llevó a Martín I a pensar en reconocer a Fadrique de Luna, un hijo ilegítimo de Martín el Joven, como su sucesor, pero la falta de apoyos le hizo desistir de esta posibilidad.

En esta coyuntura nombró a Jaime II de Urgel procurador y gobernador general. Este nombramiento fue rechazado por la Diputación aragonesa y por el obispo de Zaragoza, al considerarlo como un reconocimiento a su virtual condición de heredero a la corona. Ante el rechazo generado, el ya moribundo Martín I revocó el nombramiento.

El 31 de mayo de 1410, fallecía Martín I sin descendencia legítima y sin nombrar sucesor al trono. Según la leyenda, en su lecho de muerte el rey expresó al procurador de Barcelona, Ferrer de Gualbes, su voluntad de dejar el trono a aquel que por justicia deba. Esto provocó una peligrosa situación, ya que, al surgir hasta seis pretendientes al trono vacante, se podría desembocar en una guerra civil que acabara con la Corona de Aragón.

Los candidatos al trono de Aragón

Árbol genealógico de los candidatos al trono (los aspirantes van en cursiva, los reyes de Aragón en negrita).

Los seis candidatos a la sucesión fueron:

nacido Pedro Martínez de Luna, (Illueca, Zaragoza, 1328Peñíscola, Castellón, 1423), más conocido con el apelativo del Papa Luna, papa en la obediencia de Aviñón, cardenal desde diciembre de 1375. Actualmente considerado como antipapa.

Nacido en Illueca, un pueblo de Zaragoza dentro del reino de Aragón, era miembro de la familia Luna, una de las principales familias aragonesas, emparentada con arzobispos y reyes. Fue dedicado a la iglesia, como era tradición con los segundones de la casa de Luna. Estudió leyes en la Universidad de Montpellier, en la que más tarde fue profesor de derecho canónico.

Nombrado cardenal por el papa Gregorio XI en los turbulentos años de la sede de Aviñón. Acompañó al pontífice cuando, a instancias de Santa Catalina de Siena, éste se fue a Roma. El papa Gregorio XI falleció durante los preparativos para su vuelta a Aviñón, huyendo de los conflictos y revueltas en Roma.

Obligados por el pueblo de Roma, que irrumpió en el cónclave tirando una puerta y que amenazó con cortarles la cabeza, la mayoría de los cardenales votaron al futuro Urbano VI. Tras la llegada de los restantes cardenales que no habían podido acudir a Roma a tiempo, se consultó a don Pedro sobre la legitimidad del cónclave y con los datos aportados canónicamente se entendió que no había sido legal, puesto que se había votado, no por convicción, sino por miedo. Se eligió a Clemente VII, que volvió a Aviñón. Don Pedro de Luna fue legado de este pontífice durante 16 años.

A la muerte de Clemente VII (1394), don Pedro fue elegido pontífice por 20 votos de los 21 y tomó el nombre de Benedicto XIII. Francia se opuso a este papa que no era tan influenciable y que además era súbdito de la Corona de Aragón. Se le presionó para que renunciara, a lo que se negó alegando un daño irreparable a la iglesia. Curiosamente, esta actitud suya sería la que la historia recordaría, surgiendo el dicho popular castellano de Siguió en sus trece. Aunque en un momento dado hubo tres papas simultáneamente (Juan XXII, Gregorio XII y él), Benedicto siempre adujo que su papado era el válido dado que él era el único papa que había sido elegido cardenal antes de que se produjese el Cisma de Occidente, y por tanto el único realmente legítimo. Pero finalmente, las tesis conciliaristas, que defendían que el concilio era superior al papa, triunfaron y fue depuesto en el concilio de Constanza junto con él a los papas de Aviñón y Roma, dejando a Martín V como pontífice único en Roma. Martín V envió a España a un legado con la misión de envenenar a don Pedro Luna, pero no tuvo éxito. Don Pedro Martínez de Luna murió en 1423, a los 96 años en Peñíscola, a donde había mudado la sede papal, en el antiguo castillo de la Orden del Temple.

Tras ello sus cardenales eligieron a su sucesor, Gil Sánchez Muñoz, que tomó el nombre de Clemente VIII, ultimo Papa de la obediencia de Aviñón, en el Salón del Cónclave del castillo de Peñíscola, lugar donde residió hasta su abdicación en Martín V. Ésta se produjo en San Mateo, en el Maestrazgo castellonense, el 26 de julio de 1429, principalmente debida a las presiones políticas del rey de la Corona de Aragón, Alfonso V, inmerso en la conquista del reino de Nápoles. Con esta abdicación se considera que el Cisma finalizó.

Este Papa , Gil Sánchez Muñoz, había nacido en Teruel, España en 1370. Arcipreste de Teruel y antiguo canónigo de Barcelona. Antipapa no reconocido oficialmente por la Iglesia Católica , sustituyó a Benedicto XIII el 10 de junio de 1424 y duraría en ese cargo hasta el 26 de julio de 1429, año en que abandonaría sus pretensiones. Su verdadero nombre era Gil Sánchez Muñoz y Carbón.

Benedicto fue seguido, también por Bernard Garnier, el antipapa Benedicto XIV, que actuó como Papa en secreto. Una carta del conde de Armagnac a Juana de Arco revela que el archidecano de Rodez conocía el paradero de Benedicto XIV y que lo aceptaba como Papa. Dos novelistas, Jean Raspail y Gerard Bavoux imaginan que la línea sucesora continuó. Algunos incluso creen que hoy existe un papa de esta sucesión con el título de Benedicto XL.

Ante esta situación se decidió que el sucesor de Martín I sería el que designara un Parlamento General de la Corona, para lo cual se reunieron en febrero de 1411 en Calatayud las Cortes bajo la presidencia del arzobispo de Zaragoza, García Fernández de Heredia, resolviendo que las asambleas de los tres reinos se celebrarían en lugares próximos de la frontera común y estableciendo además las condiciones de celebración de las mismas.

El asesinato del arzobispo de Zaragoza auspiciado por Jaime de Urgel provocó que tanto este como Luis de Anjou, a quien el prelado apoyaba en sus pretensiones al trono, perdieran fuerza en sus candidaturas a obtener el trono aragonés, apareciendo entonces como principal candidato para obtener la corona Fernando de Trastámara.

La intención de que cada reino celebrara una asamblea se vio utópica desde un primer momento. En el reino de Aragón se reunieron dos: el de Alcañiz y el de Mequinenza; en el reino de Valencia también surgieron dos asambleas: la de Vinaroz y la de Trahiguera; en Cataluña, la asamblea se encontraba en Tortosa.

El parlamento reunido en Alcañiz fue el que finalmente prevalecería al contar con el apoyo de la Iglesia y del papa Benedicto XIII, que decidió mediar en la crisis sucesoria promulgando, el 23 de enero de 1412, una bula en la que establecía que el estudio de los derechos al trono de los diferentes pretendientes al trono fuera realizado por compromisarios de los distintos reinos.

La Concordia de Alcañiz [editar]

El 15 de febrero de 1412, Cataluña y Aragón firman la Concordia de Alcañiz en la que establecen que nueve compromisarios, tres por reino, reunidos en la localidad aragonesa de Caspe, deliberen sobre los derechos de los pretendientes y decidan cuál debe ocupar el trono, siempre y cuando el elegido obtenga un mínimo de seis votos y al menos uno de cada reino.

El reino de Valencia no se sumó en un principio a la Concordia de Alcañiz debido a la resistencia militar que impuso Jaime II de Urgel, pero tras la Batalla de Murviedro y la derrota del conde de Urgel, Valencia se uniría a la Concordia el 27 de febrero de 1412.

La elección de los nueve compromisarios se encomendó por el Parlamento de Aragón a Gil Ruiz de Libori, gobernador de Aragón, y a Juan Jiménez Cerdán, Justicia Mayor del reino que designaron a:

Caspe [editar]

El 22 de abril de 1412 se inician las deliberaciones de los compromisarios, que disponen de un plazo temporal de dos meses para obtener un resultado. En un primer momento, los representantes de los catalanes se mostraron indecisos, mientras que los aragoneses y los valencianos, más vinculados al comercio de la lana y otros intereses económicos castellanos, optaban por Fernando. Durante las votaciones fue muy relevante la opinión de San Vicente Ferrer, que fue uno de los impulsores de la reunión celebrada en Caspe para solucionar el conflicto.

Necesitarán dos días más del plazo establecido para lograr un acuerdo, ya que, tras la votación del 24 de junio, seis compromisarios (los tres aragoneses: Domingo Ram, Francisco de Aranda, Berenguer de Bardají; dos valencianos: los hermanos Ferrer; y un catalán: Bernardo de Gualbes) respaldaron la candidatura de Fernando de Trastámara, mientras que los otros dos compromisarios catalanes votaron por Jaime de Urgel; el tercer compromisario valenciano se abstuvo. Así pues, Fernando de Trastámara fue proclamado rey el 28 de junio de 1412 como Fernando I de Aragón, quien el 5 de agosto entró en Zaragoza, donde juró su título ante las Cortes junto a su hijo Alfonso.

El Compromiso de Caspe trajo consigo la introducción en el trono aragonés de una dinastía castellana. El castellano pasó a ser el idioma de la corte, y el idioma aragonés quedó para la clase baja, comenzando a desaparecer paulatinamente en favor del castellano.

Desde hace algunos años, se viene celebrando con notable éxito, a finales de junio, la fiesta de Conmemoración del Compromiso en Caspe.

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