Etiqueta: mitologia griega



18 jun 10

http://media.tumblr.com/tumblr_kzvb1nomwr1qax4jp.jpg

Fotos de Internet (ver hormiga),.

Los Mirmidones,según la Mitología griega,  eran hormigas,convertidas en guerreros para poblar la isla de Egina a ruegos del rey Eaco.

http://2.bp.blogspot.com/_GMhysCwq_4Q/S3Q2F9C00rI/AAAAAAAAAic/iqZ5mmnFNaM/s400/mitos_griegos_hormigas.jpg

El sueño de Eaco

Eaco,para parar la plaga de serpientes enviada por Hera, hace todo tipo de sacrificios, pero no tiene respuesta. Hasta que un día ve y escucha rayos y truenos, lo que considera una señal. Entonces múltiplica sus súplicas, pide repoblar su pueblo. Ve hormigas en un árbol y pide a  Zeus, su padre , tener tantos hombres como esas hormigas rumbo al roble. Entra extásis. Va, y besa el árbol y la tierra hasta caer dormido.
En sus sueños ve como del cielo caen hormigas que al tocar el suelo se convierten en hombres. Despierta y comprende que era un sueño. Más su hijo, Telamón, le señala a los nuevos hombres, los mirmidones : hombres frugales, pacientes y tenaces.
Para la plaga de serpientes y regresa la lluvia.Y con ella la normalidad a la isla.

Aunque existen dos leyendas y esta sería una.La otra los hace habitantes del sur de Tesalia, que recibieron esta nombre debido a su laboriosidad.

http://www.ecuadorciencia.org/images/zoologia/caravana-hormigas-arrieras2.jpg

Hormigas trabajando.

El de los mirmidones (en griego, Μυρμιδόνες) era un antiguo pueblo de la mitología griega, situado en  Tesalia meridional.

http://yoreme.files.wordpress.com/2009/01/20070511103847-hormiga-a.jpg

Según Homero, en La Ilíada o, eran un pueblo valiente y con guerreros muy capaces, y en la Guerra de Troya lucharon bajo las órdenes de Aquiles.


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6 abr 10

La caída de los Titanes, de Rubens.

LOS HIJOS DE URANO Y GEA

En la mitología griega, los Titanes —masculino— y Titánides —femenino— (en griego antiguo Τιτάν, plural Τιτᾶνες) , eran una raza de poderosos dioses que gobernaron durante la legendaria Edad Dorada, hijos de Urano y Gea.

Los Titanes fueron doce desde su primera aparición literaria, en la Teogonía de Hesíodo, una obra poética  que viene a es la génesis de la mitología griega. Se discute si debe fecharse en el siglo VII a. C. o en el VIII a. C.

En su Biblioteca mitológica ,Apolodoro añade un decimotercero, Dione, una doble de Tea.

Dione(en griego antiguo Διωνη, ‘reina divina’) era una diosa de vaga presencia que tomaba  su forma más concreta en el libro V de la Ilíada de Homero como madre de Afrodita, cuando  viajo a su lado tras ser esta herida en una batalla mientras protegía a su heroe favorito e hijo Eneas. En este episodio, Dione parece ser el equivalente de Gea, la Madre Tierra, a quien Homero también situaba en el Olimpo.

El nombre indoeuropeo de Dione en realidad es más bien un título: la ‘Diosa’, etimológicamente una forma femenina de Zeus. La Diana de la mitología romana tiene una etimología parecida, pero por lo demás no guarda relación con Dione.

En obras posteriores a la Ilíada se llama a veces Dionea o incluso Dione a la propia Afrodita. En el muy antiguo oráculo de Zeus en Dódona se consideraba a Dione esposa de Zeus en lugar de a Hera, como muestran muchas de las inscripciones votivas supervivientes.

Aunque Dione no era una Titánide según Hesíodo, pues aparece en su Teogonía entre la larga lista de oceánides, Apolodoro sí la consideraba como tal.

Un mitógrafo posterior, Higino, afirma que Dione es una pléyade, hija de Atlas, y madre con Tántalo de Pélope, Níobe y Broteas.

QUIENES ERAN LOS TITANES

Los Titanes estaban relacionados con diversos conceptos primordiales, algunos de los cuales simplemente se extrapolaban de sus nombres: el océano y la fructífera tierra, el sol y la luna, la memoria y la ley natural.

LA PRIMERA GENERACION DE TITANES

Los doce Titanes de la primera generación fueron liderados por el más joven, Cronos(Saturno en Roma)

Como resultado de su asociación con la abundante y generosa Edad Dorada, Cronos fue venerado como una deidad de la cosecha, supervisor de cultivos como el trigo, de la naturaleza, la agricultura y la progresión del tiempo en relación con los humanos en general. Se le solía representar con una hoz (normalmente de pedernal), que usaba para segar la cosecha y que también usó para castrar a su padre, Urano.

En Atenas, el duodécimo día de cada mes (Hekatombaion) se celebraba una fiesta llamada Cronia en honor a Crono y para celebrar la cosecha. Crono también fue identificado en la antigüedad clásica con el dios romano Saturno.(El tiempo) , quien derrotó a su padre, Urano (‘Cielo’), a instancias de su madre, Gea (‘Tierra’) y  gobernó durante la mitológica Edad Dorada, hasta que fue derrocado a su vez por sus propios hijos, Zeus, Hades y Poseidón, y encerrado en el Tártaro o enviado a gobernar el paraíso de los Campos Elíseos

Archivo:Rhéa présentant une pierre emmaillotée à Cronos dessin du bas-relief d'un autel romain.jpg

Rea presentando una piedra a Cronos en lugar de su hijo

Posteriormente los Titanes engendraron una segunda generación, notablemente los hijos de Hiperión (Helios, Eos y Selene), las hijas de Ceo (Leto y Asteria) y los hijos de Jápeto (Prometeo, Epimeteo, Atlas y Menecio).

En la Teogonía de Hesíodo los doce Titanes siguen a los Hecatónquiros y a los Cíclopes como grupo de hijos menores de Urano y Gea, tras el primero, Cronos:

Más tarde yació con Urano y trajo al segundo, Océano ( el de profundos remolinos,

Archivo:Pergamon Museum Berlin 2007034.jpg

Oceano en la Gigantomaquia del altar de Zeus en Pergamo
al tercero y cuarto,Ceo ( en griego antiguo Κοῖος Koĩos, ‘inteligencia’, ‘inquisitividad’) era el Titán de la inteligencia ,Con su hermana Febe, titánide del brillo y la luna, Ceo fue padre de Leto y Asteria. De Zeus (hijo de Crono y Rea), Leto engendró a Artemisa y Apolo.

Ceo representaba la adivinación por las estrellas,

así como el eje norte del cielo alrededor del

cual giraban las estrellas, que recibió el

nombre de Polo por él (Πολος Polos era

uno de los epítetos de Ceo  ).

El cuarto era   Crío (   Crío (en griego antiguo

Κρίος Kríos, ‘carnero’, ‘amo’)  que era el dios

de los rebaños y las manadas, y quizá de los

saqueos ) y al quinto y sexto, Hiperión

( en griego antiguo Ὑπερίων Hyperíôn,

‘el que vive arriba’ o ‘el que mira desde arriba’,

Hiperión es considerado el dios del fuego

astral y la observación, y su hermana Tea la diosa de la vista.

Según Hesíodo, se casó con Tea (llamada Eurifaesa

es el Himno homérico a Helios), su hermana,

con la que tuvo tres hijos: Helios (el Sol), Selene

(la Luna) y Eos (la Aurora).

El sexto fue  Jápeto, a la septima y octava ,

Tea ( en griego Θεια, también escrito Thea,

Thia o Theia), llamada también Eurifaesa

(Ευρυφαεσσα Euryphaessa, ‘de amplio brillo’),

era la Titánide de la vista y por extensión la

diosa que dotaba al oro, la plata y las gemas

con su brillo y valor intrínseco.

Tea se casó con su hermano Hiperión, dios del

vigilante sol, con quien fue madre de Helios

(de quien se dice en su himno homérico que era

hijo de Eurifaesa), Selene y Eos, el sol, la luna

y la aurora.

Los antiguos griegos creían que la vista era

un rayo emitido por los ojos similar a los

del sol y la luna, por lo que era lógico que

la diosa de la vista fuese también madre de

los dioses de estos cuerpos celestiales.

Tras la Titanomaquia, en la que las Titánides

habían permanecido neutrales, se fue a vivir

al palacio de su hijo Helios.

Rea, novena y  decima  Temis yMnemósine y

a la undecima , Febe la de dorada corona

y a la encantadora Tetis, la duodecima.

Tras ellos nació el astuto Crono, el benjamín
y más terrible de sus hijos, y éste odió a
su vigoroso padre.

Urano mantuvo a todos los hijos de Gea atrapados en su vientre, y ésta gemía del esfuerzo. Finalmente Crono, el menor de ellos, se ofreció a atacar a su padre, le castró, y liberó así a los hijos de Gea, proclamándose rey de los Titanes, con Rea como su esposa y reina.

Rea engendró con Crono una nueva generación de dioses, pero éste, temeroso de que algún día le derrocasen, los tragó enteros uno a uno. Sin embargo, ésta logró esconder a su quinto y sexto hijos, Poseidón y Zeus, dándole a tragar en su lugar a Cronos un potro y una roca envuelta en pañales, respectivamente, que éste tragó confiado, y escondió a Zeus en Creta, protegido por los Curetes.

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/9/90/Cur%C3%A8tes.jpg

La danza de los Curetes que impedia que los llantos del bebe se oyesen

Cuando Zeus se hizo adulto, sometió a Crono por la astucia más que por la fuerza, usando un emético preparado con la ayuda de Gea, su abuela, que le obligó a vomitar a sus hermanos. Comenzó entonces una guerra entre los dioses más jóvenes y los mayores, en la que Zeus fue ayudado por los Hecatónquiros, los Gigantes y los Cíclopes, quienes una vez más habían sido liberados del Tártaro. Zeus venció tras una larga lucha y encerró a los Titanes que se le habían enfrentado en el Tártaro.

A pesar de ello los dioses mayores dejaron su huella en el mundo: Océano siguió circundando el mundo, y el nombre de la ‘brillante’ Febe fue añadido como epíteto a Apolo, «Apolo Febo». Algunos de ellos no habían luchado contra los Olímpicos y se convirtieron en piezas clave del nuevo gobierno: Mnemósine como Musa, Rea, Hiperión, Temis (o ‘ley de la naturaleza’) y Metis.

Los Titanes precedieron a los doce olímpicos, quienes, guiados por Zeus, terminaron derrotándolos en la Titanomaquia (‘Guerra de los Titanes’). La mayoría de ellos fueron entonces encarcelados en el Tártaro, la región más profunda del inframundo.

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28 oct 09

Ayer 28 octubre 2009, 20.28
EFE

-http://www.expozaragoza2008.es/blog/wp-content/uploads/2006/11/sirena-copenage.jpg

La Sirenita,Copenhage,Dinamarca.-

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Washington, 27 oct (EFE).- Shiloh Pepin, nacida con una enfermedad rara llamada sirenomelia y conocida como la “niña sirena”, falleció a los 10 años de edad en un hospital de Maine (EE.UU.), informó hoy la familia. Seguir leyendo el arículo
Foto y Vídeo relacionado-

In this Dec. 20, 2007 photo, Shiloh Pepin ...

Muere la “niña sirena” estadounidense a los 10 años de edad.

* Muere la “niña sirena” estadounidense a los 10 años de edad
* In this Dec. 20, 2007 photo, Shiloh Pepin laughs with her parents while sitting on a …

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/fa/Sirenomelia_preparate.jpg

Feto afectado por el síndrome, del Musée Testut Latarjet d’anatomie et d’histoire naturelle médicale de Lyon, Francia

La sirenomelia es una malformación congénita letal causada por una alteración en el desarrollo vascular y se caracteriza por diversos grados de fusión, malrotación y disgenesia de las extremidades inferiores.

Shiloh, quien murió la semana pasada, sobrevivió más años que los esperados por los médicos y la fusión de sus piernas era la prueba más visible de su condición.

No se conocen las causas de este mal y no se ha probado todavía un patrón hereditario o una base genética.

http://www.weblogsinc.com/common/images/6281966885464054.JPG?0.8530974168027148

Matthew Hand, un especialista en el Hospital de Niños Barbara Bush de Maine, que atendió a Shiloh, dijo en una entrevista el año pasado que “la niña carecía de toda una serie de órganos, incluido su útero, su vejiga y el intestino grueso”.

“No tenía bóveda vaginal o recto, y no había forma de que la orina saliera de su cuerpo”, añadió. “La mayoría de estas criaturas muere por la deficiencia del tejido renal en su cuerpo”.

Shiloh tuvo su primer trasplante de riñón a los dos años de edad y desde entonces fue sometida a más de 150 intervenciones quirúrgicas y diálisis renal. Fue una de las tres personas en todo el mundo que se sabe que han sobrevivido años con esta condición, y finalmente murió por neumonía.

LA SIRENA EN LA MITOLOGÍA

Sirena

Estatua funeraria en forma de sirena, c. 370 a. C., Museo Arqueológico Nacional de Atenas.

Las sirenas (en griego antiguo Σειρήν Seirến, ‘encadenado’, seguramente inspirado en el sánscrito Kimera, ‘quimera’) son seres fabulosos de la mitología griega ,ampliamente extendidos en las narraciones fantásticas de la literatura occidental, cuya función y representación han variado con el tiempo.

Aunque en su forma original eran seres híbridos de mujer y ave, posteriormente la representación más común las describe como mujeres jóvenes con cola de pez. Es por ello que en muchas lenguas no latinas distinguen la sirena original clásica (inglés siren, alemán Sirene) de la sirena con cola de pez (inglés mermaid, alemán Meerjungfrau).

Contenido

[

Mitología griega

Miniatura rusa del siglo X en la que aparece una sirena.

En la mitología griega, las sirenas son una clase difusa que comprende varios seres que se distinguen por una voz musical y prodigiosamente atractiva; las representaciones artísticas más antiguas, que las muestran como aves con rostro o torso femenino, se deben probablemente a la asociación de las aves con el canto, así como al frecuente uso iconográfico de los seres alados para representar a los espíritus de los muertos. Muchas de las huellas gráficas más antiguas  de las sirenas están en monumentos y ofrendas funerarias.

En época preclásica comenzaron ya a identificarse con náyades, y su canción a describirse como un atractivo irresistible que llevaba a la perdición a los marinos. Distintos relatos las hacen descender de los dioses fluviales Aqueloo o Forcis, sea sin intervención femenina o de las musas Estérope, Melpómene o Terpsícore, relacionadas con el canto y con el baile. Su número es también impreciso, contándose entre dos y cinco; los nombres registrados incluyen Agláope, Telxiepia o Telxínoe, Pisínoe, Parténope, Ligeia (empleado luego por Edgar Allan Poe para el célebre cuento homónimo sobre una mujer de mortal belleza), Leucosia, Molpe, Radne y Teles.

Los antropólogos debaten sobre si esas figuras no son genios de los pasos que guardan (o, en este caso, invitan) las Puertas de la Muerte, emparentadas con Escila y Caribdis, a las que están próximas en los mitos homéricos. Eurípides, en una estrofa del coro de Helena (verso 168) las llama παρθηνικοι κοραι parthenikoi korai, ‘jóvenes doncellas’; en este fragmento se apoyan Laurence Kahn-Lyotard y Nicole Loraux para incluirla dentro de las figuras del más allá, identificándolas con las cantoras de la Islas de los Bienaventurados descritas por Platón.

Figuran con frecuencia en episodios míticos, muchas veces reminiscentes de su antiguo papel como deidades ctónicas. Algunas versiones narran que acompañaban a Perséfone cuando fue raptada por Hades, y que su apariencia bestial fue el castigo impuesto por Deméter por no proteger a su hija del dios del inframundo. En otras, el cuerpo alado es un don de Zeus para permitirles perseguir al raptor, y en aún otras es una pena impuesta por Afrodita por resistirse a la voluptuosidad.

Episodios literarios

Ulises y las sirenas (cerámica ática, 480–470 a. C., Museo Británico).

En la leyenda de Jasón y los Argonautas, los marineros encantados por la voz de las sirenas se salvaron del desastre gracias a la habilidad de Orfeo, que logró con su canto tapar la música de aquellas y distraer a los Argonautas que se hubieran encallado de otro modo en los sirenum scopuli donde estas habitaban. Derrotadas por la superior habilidad de Orfeo, las sirenas se transformaron en piedra, o en otras versiones se arrojaron al mar para morir.

http://www.pfdb.com.ar/pfdb/images/animados/sirenas/sirena12.jpg

Sirena en un cómic

En la Odisea (XII, 39), Ulises /Odiseo preparó a su tripulación para evitar la música de las sirenas tapándoles los oídos con cera; deseoso de escucharlas él mismo, se hizo atar a un mástil para no poder arrojarse a las aguas al oír su música.

http://laescueladeateanas.files.wordpress.com/2008/02/sirena6.jpg

Ulises y las sirenas,Herbert Draper (1909).

Después de pasar una larga temporada en el palacio de Circe, Ulises emprende definitivamente el camino a Ítaca. La diosa, antes de dejarle partir, le adelanta algunas de las aventuras que va a vivir en los días siguientes. La primera de ellas será el encuentro con las sirenas.

[...] Circe me tomó de la mano y me hizo sentar lejos de mis compañeros y, echándose a mi lado, me preguntó detalladamente. Yo le conté todo como correspondía y entonces me dijo la soberana Circe:
–Escucha ahora tú lo que voy a decirte y lo recordará después el dios mismo: Primero llegarás a las Sirenas, las que hechizan a todos los hombres que se acercan a ellas. Quien acerca su nave sin saberlo y escucha la voz de las Sirenas ya nunca se verá rodeado de su esposa y tiernos hijos, llenos de alegría porque ha vuelto a casa; antes bien, lo hechizan éstas con su sonoro canto sentadas en un prado donde las rodea un gran montón de huesos humanos putrefactos, cubiertos de piel seca. Haz pasar de largo a la nave y, derritiendo cera agradable como la miel, unta los oídos de tus compañeros para que ninguno de ellos las escuche. En cambio, tú, si quieres oírlas, haz que te amarren de pies y manos, firme junto al mástil -que sujeten a éste las amarras-, para que escuches complacido, la voz de las dos Sirenas; y si suplicas a tus compañeros o los ordenas que te desaten, que ellos te sujeten todavía con más cuerdas. [...]

Así dijo y, al pronto, llegó Eos, la de trono de oro. Ella regresó a través de la isla, la divina entre las diosas, y yo partí hacia la nave y apremié a mis compañeros para que embarcaran y soltaran amarras. Así que embarcaron con presteza y se sentaron sobre los bancos y, sentados en fila, batían el canoso mar con los remos. Y Circe de lindas trenzas, la terrible diosa dotada de voz, envió por detrás de nuestra nave de azuloscura proa, muy cerca, un viento favorable, buen compañero, que hinchaba las velas. Después de disponer todos los aparejos, nos sentamos en la nave y la conducían el viento y el piloto.
Entonces dije a mis compañeros con corazón acongojado:

–Amigos, es preciso que todos –y no sólo uno o dos conozcáis las predicciones que me ha hecho Circe, la divina entre las diosas. Así que os las voy a decir para que, después de conocerlas, perezcamos o consigamos escapar evitando la muerte y el destino.
–Antes que nada me ordenó que evitáramos a las divinas Sirenas y su florido prado. Ordenó que sólo yo escuchara su voz; mas atadme con dolorosas ligaduras para que permanezca firme allí, junto al mástil; que sujeten a éste las amarras, y si os suplico o doy órdenes de que me desatéis, apretadme todavía con más cuerdas.

Así es como yo explicaba cada detalle a mis compañeros.
Entretanto la bien fabricada nave llegó velozmente a la isla de las dos Sirenas –pues la impulsaba próspero viento–. Pero enseguida cesó éste y se hizo una bonanza apacible, pues un dios había calmado el oleaje. Levantáronse mis compañeros para plegar las velas y las pusieron sobre la cóncava nave y, sentándose al remo, blanqueaban el agua con los pulimentados remos. Entonces yo partí en trocitos, con el agudo bronce, un gran pan de cera y lo apreté con mis pesadas manos. Enseguida se calentó la cera –pues la oprimían mi gran fuerza y el brillo del soberano Helios Hiperiónida– y la unté por orden en los oídos de todos mis compañeros. Éstos, a su vez, me ataron igual de manos que de pies, firme junto al mástil –sujetaron a éste las amarras– y, sentándose, batían el canoso mar con los remos.

Conque, cuando la nave estaba a una distancia en que se oye a un hombre al gritar en nuestra veloz marcha, no se les ocultó a las Sirenas que se acercaba y entonaron su sonoro canto:
–Vamos, famoso Odiseo, gran honra de los aqueos, ven aquí y haz detener tu nave para que puedas oír nuestra voz. Que nadie ha pasado de largo con su negra nave sin escuchar la dulce voz de nuestras bocas, sino que ha regresado después de gozar con ella y saber más cosas. Pues sabemos todo cuanto los argivos y troyanos trajinaron en la vasta Troya por voluntad de los dioses. Sabemos cuanto sucede sobre la tierra fecunda.
Así decían lanzando su hermosa voz. Entonces mi corazón deseó escucharlas y ordené a mis compañeros que me soltaran haciéndoles señas con mis cejas, pero ellos se echaron hacia adelante y remaban, y luego se levantaron Perimedes y Euríloco y me ataron con más cuerdas, apretándome todavía más.
Cuando por fin las habían pasado de largo y ya no se oía más la voz de las Sirenas ni su canto, se quitaron la cera mis fieles compañeros, la que yo había untado en sus oídos, y a mí me soltaron de las amarras.

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Las sirenas aparecen también en algunos de los cuentos de Las mil y una noches. Así, en el titulado La ciudad de bronce[1] se le la siguiente descripción:

las dos hijas del mar [...] eran dos maravillosas criaturas de largos cabellos ondulados como las olas, de cara de luna y de senos admirables y redondos y duros cual guijarros marinos; pero desde el ombligo carecían de las suntuosidades carnales que generalmente son patrimonio de las hijas de los hombres, y las sustituían con un cuerpo de pez que se movía a derecha y a izquierda, de la propia manera que las mujeres cuando advierten que a su paso llaman la atención. Tenían la voz muy dulce, y su sonrisa resultaba encantadora; pero no comprendían ni hablaban ninguno de los idiomas conocidos, y contentábanse con responder únicamente con la sonrisa de sus ojos a todas las preguntas que se les dirigían.

Muy distinta es la sirena del relato de Hans Christian Andersen La Sirenita, capaz de entender y hablar la lengua de los hombres, pero condenada al silencio por su pacto con la bruja del mar.

Atractivo de las sirenas

Sirena de bronce de Antoni Alsina, en Madrid, España (1922).

Aunque en la iconografía moderna las sirenas se representan por lo general como de abrumadora belleza, es probable que en la tradición clásica su único atractivo radicase en su voz, y que su apariencia fuese poco menos que monstruosa. Horacio, en la Epistola ad Pisones, hace mención a un híbrido de mujer y pez como un sujeto hilarante:

desinat in piscem mulier formosa superne;
spectatum admissi, risum teneatis, amici
si en pez acabase lo que es una hermosa mujer por encima,
¿aguantaríais la risa al verlo, camaradas?

Se ha comentado que posiblemente las sirenas que tanto intrigaron a Sigmund Freud son la intelectualización tardía de un hecho narrativo que aúna peligro y belleza. En todo caso, ése sería un añadido elaborado a lo largo de los siglos a su origen como horrendas y extraordinarias cantantes que ocultaban el asesinato y la antropofagia.

CARPE DIEM QUAM MINIMUM CREDULA

POSTERO

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