13 nov 09

El  País 13-nov.09

El yacimiento arqueológico de Marroquíes Bajos en Jaén no deja de arrojar sorpresas. Las excavaciones que se llevan a cabo han puesto al descubierto un lienzo de muralla de hace unos 4.000 años y que los expertos consideran ya como un referente dentro del periodo Calcolítico.

Marroquíes Bajos ídolos antropomorfos-Marroquíes Bajos ídolos antropomorfos-

Idolosa ntropomorfos de Marroquíes Bajos,Jaen

“Por su proporción estamos ante un descubrimiento excepcional”, afirma rotundo Arturo Ruiz, director del Centro Andaluz de Arqueología Ibérica, con sede en la Universidad de Jaén.

Puerta de acceso y foso de Marroquíes Bajos (Jaén)
Marroquíes Bajos foso

Marroquíes Bajos puerta de acceso

Este poblado sería también, junto con el de Los Millares, en Almería, el más antiguo documentado en Andalucía y confirmaría la tesis de algunos arqueólogos de que Jaén sería el asentamiento habitado más antiguo de Europa.

Marroquíes Bajos

Hoyos para recipientes cerámicos de Marroquíes Bajos (Jaén)

La inversión de recursos humanos y económicos en estas construcciones,

algunas verdaderamente enormes (Marroquíes Bajos en Jaén), solo se entiende

si la comunidad genera el excedente necesario, que por otro lado es gestionado

por un grupo que decide como se redistribuye, y que invierte parte del mismo

en artículos de prestigio (metal, marfil, obsidiana) que sirven para determinar

ahora las diferencias sociales que se están marcando (se va configurando la ruptura

del sistema igualitario, entre los varones adultos, de épocas anteriores).

Marroquíes Bajos cabañas

Marroquíes Bajos cabañas

Cabañas

La muralla se ha descubierto en la zona norte de la ciudad, justo en el solar destinado a la futura sede de Hacienda. Con todo, los expertos abogan por integrar los restos arqueológicos. “Habría que conservarlos y conectarlos con el futuro Centro de Interpretación de Marroquíes Bajos”, opina Ruiz. No obstante, este centro se encuentra paralizado desde hace casi una década y el solar donde se prevé ubicarlo ha tenido que ser vallado en varias ocasiones para preservarlo de los expolios y de los actos vandálicos. Cuatro fases La singularidad e importancia de Marroquíes Bajos es que se trata de un yacimiento -de unas 75 hectáreas y declarado como Zona Arqueológica por la Junta de Andalucía- donde se aprecian cuatro fases definidas de ocupación: calcolítica, ibérica, romana y medieval islámica. De hecho, no es la primera vez que salen a la luz vestigios de gran relieve. Hace tres años se descubrió una villa romana con varias esculturas que arrojaron una valiosa información sobre una época fundamental en la cultura occidental, como fue la implantación del cristianismo y el final de los ritos paganos. Las excavaciones llevadas a cabo ahora han permitido localizar este lienzo de muralla y un asentamiento en círculos concéntricos. De alguna manera, están en consonancia con lo encontrado en los últimos años y que confirmaron la existencia de un foso central y de otros elementos hidráulicos. Y es que muchos investigadores definen a este espacio como la Venecia de hace 4.500 años por la abundancia de canales y sistemas hidráulicos prehistóricos que han quedado al descubierto, como drenajes del siglo XVII; canales y molinos de noria islámicos; y hasta molinos, albercas y canales romanos. El Ayuntamiento hará una reconstrucción virtual. Fuente: El País

Marroquíes Bajos cabañas

El yacimiento arqueológico de Marroquíes Bajos ocupa con seguridad 120 hectáreas y puede alcanzar las 270 hectáreas. El sistema de fortificación estaba compuesto por una serie de anillos concéntricos que, con variantes puntuales, consisten en fosos excavados en el firme (al momento se han localizado cinco, cuatro intramuros y uno al exterior de la muralla) con secciones diversas en “U” y en “V” reforzados en su lado interno con empalizadas y muros de adobe o piedra (con bastiones y distintos accesos). Estos fosos canalizaban el agua que llegaba desde las faldas del monte para luego distribuirse en el interior de los anillos hasta las viviendas.

LA EDAD DEL COBRE EN EL ALTO GUADALQUIVIR

En torno al año 3000 a.C., en el Alto Guadalquivir existían dos grupos de poblaciones culturalmente distintas: los pastores de la Sierra Sur y los agricultores de la vega del Guadalquivir. Los unos apegados a tradiciones culturales arcaicas, con una cultura material claramente retardataria, con una base económica fundamentalmente ganadera (basada en la cabra y la oveja), con una agricultura de subsistencia, organizados en pequeños grupos que habitaban en asentamientos estacionales, generalmente localizados en cuevas y abrigos, perfectamente adaptados a las necesidades trashumantes del ganado.

Marroquíes Bajos cuenco

¿Cuenco?

Los otros con una cultura material pujante, innovadora, con un modelo de explotación agraria agresivo y muy productivo (quema y cultivo hasta el agotamiento) fundamentalmente hortícola, viviendo en cabañas semienterradas, agrupadas en aldeas que se movían en torno a los suelos más fértiles del valle.

asentamiento del cerro Veleta

asentamiento del cerro Veleta

Asentamiento del cerro Veleta y Cueva de los Herreros (Otiñar – Jaén)

Marroquíes Bajos

Marroquíes Bajos cabañas

Cabañas de Marroquíes Bajos (Jaén)

A pesar de estas divergencias compartían una estructura social igualitaria donde no se advierten diferencias de clase entre sus miembros, aunque si las había de género, de edad o de procedencia. El enfrentamiento entre estos dos modos de entender la vida era inevitable e impuso la supremacía del modelo de sociedad de los grupos de agricultores, una vez que estos desarrollaron estrategias campesinas de explotación de la tierra. Con este esquema de partida se entiende que la expansión agraria partiese de las riveras del río Guadalquivir y a través de sus afluentes llegase a zonas de campiña, pie de monte y sierra entrando en contacto en estas últimas con las poblaciones ganaderas, que poco a poco se fueron aculturando y transformando.

Sus habitantes vivían en una serie de construcciones excavadas en la rocay en cabañas de forma circular fabricadas con mampuestos de diverso tamaño y postes de madera que servían de soporte a techumbres de materia vegetal. Se han estudiado, además, silos de almacenaje y espacios dedicados a la metalurgia.

Queda claro que un espacio de esta extensión y complejidad precisaba de una organización interna acorde con la sistemática de distribución de sus defensas y canalizaciones. También parece incuestionable que este asentamiento expresa una alta concentración tanto de población como de poder.

Marroquíes Bajos

Marroquíes Bajos

Viviendas subterráneas de Marroquíes Bajos (Jaén)

Marroquíes Bajos

Se configura así un panorama cuanto menos inestable, de un lado los habitantes dela vega del Guadalquivir, superpoblada para la época, que comienzan a proteger sus aldeas, conscientes de estar en posesión de las mejores tierras, bien eligiendo lugares de fácil defensa, o bien concentrándose en poblaciones mayores.

De otro las poblaciones de la sierra y el pie de monte aculturadas por el contacto con los colonizadores y que ya inician experiencias agrícolas en sus propios territorios.

A pesar de los rituales colectivos de enterramiento y de los trabajoscomunitarios, a mediados del tercer milenio se detecta ya la presencia del no-productor, figura clave para comprender el proceso de paulatina jerarquización social de estas comunidades. La segunda mitad del tercer milenio ve como los sistemas defensivos de los grandes poblados de las campiñas se hacen más complejos y mayores, concentrando en ellos la mayor parte de la población.

Se consigue aumentar el excedente sin innovaciones técnicas y sin ocupación de nuevos territorios, por lo que se puede interpretar que las clases dominantes consiguieron crear mecanismos de coerción que permitían obtener mayores rendimientos del trabajo (a la vez aparecen más y mejores objetos de lujo que terminan en las tumbas de estos no-productores). Algunos investigadores se refieren a este momento como el de la consolidación de los primeros estados.

Marroquíes Bajos

Y por fin los colonos de las tierras del interior (campiñas) que, colocados en zonas de secano, no pudieron reproducir el modelo de explotación hortícola de sus vecinos de la vega y se decantaron por una producción cerealista.

Marroquíes Bajos

Marroquíes Bajos

Aquí es donde se produce la verdadera base del cambio social que marcaráel resto del milenio, el cultivo del cereal permite mantener permanentemente la aldea en el mismo lugar, con lo que su solar y los campos de los que se abastecen adquieren un carácter de propiedad estable que se manifiesta en principio, en la construcción de fortificaciones (fosos, muros de adobe, lienzos de piedra, bastiones, etc.).

www.arqueomas.com/PH_calco_Guadal1.htm

Marroquíes Bajos

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