Ciudades



27 Jul 10

Eridu Coordenadas: 30°48′57.02″N 45°59′45.85″E / 30.8158389, 45.9960694 fue una antigua ciudad del sur de Mesopotamia, a 24 kilómetros al sur de Ur, en el actual yacimiento arqueológico de Tell Abu Shahrein.

The geographic location of the Chalcolithic Hassuna culture in relation to the contemporaneous Halaf culture.

Culturas Predinasticas Mesopotamicas
Mesopotamia

Norte

·File:FemaleStatuetteSamarra6000BCE.jpg

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/83/TellHalaf%2CNE-palace1.jpg

Ruinas del palacio de Halaf, -( Tell Halaf, Syria, northeast palace)-Wikipedia–

y cerámica de esta época

File:Halafpottery.jpg

Mesopotamia

Sur

Ubaid · Uruk · Jemdet Nasr

http://www.theartnewspaper.com/iraqmus/iraqscan/pre-hist/008.JPG

Cerámica estilo Hasssuna

Archivo:Ciudades de Sumeria.svg

Ciudades de Sumer(Mesopotamia sur)

ERIDÚ

En su fundación, posiblemente se encontrase a poca distancia del golfo Pérsico; sin embargo, actualmente, debido a los sedimentos transportados por los ríos Tigris y Éufrates, la línea de costa se encuentra a varios kilómetros al sur. Eridu fue la más meridional del conglomerado de Mesopotamia sur llamado Sumer.

Contenido


  • 1 Historia
  • 2 Cultura
  • 3 Mitología
  • 4 Referencias

Historia

Según la tradición sumeria, Eridu era la más antigua de las ciudades de Mesopotamia( y del mundo), en cuya localización el dios Marduk había creado el mundo. La antigüedad de la ciudad fue demostrada por los arqueólogos a los largo del siglo XX, habiéndose datado los niveles más bajos (nivel XIX) de la excavación en torno al 4900 a. C., a principios del período de El Obeid.[1]

En esta primera etapa los restos cerámicos mues

Archivo:Copia de Enki.jpg

El dios Enki,patrón de Eridú, con sus símbolos característicos: el ave, la cabra y las corrientes de agua.

tran un papel significativo de Eridu en la región. Hacia el 3800 a. C. (nivel VI) la ciudad contaba con un importante templo y un cementerio del que se han descubierto unas mil sepulturas. La ciudad participó de la unidad cultural marcada por el período de El Obeid, la cual abarcó todo el Oriente Próximo.[1]

A finales de este período se muestran signos de declive, como el deterioro del templo de la ciudad. La actividad económica quedó relegada y el montículo de la ciudad quedó dedicado casi en exclusiva al templo y a viviendas para los sacerdotes y sacerdotisas. Eridu fue quedando eclipsada por la vecina ciudad de Ur.[1]

Hacia el año 2500 a. C., durante el período dinástico arcaico un gobernante, tal vez de la primera dinastía de Ur, construyó un gran palacio en Eridu, y a finales del III milenio a. C., durante el reinado de Amar-Sin, se construyó un gran zigurat en la ciudad, la cual seguía siendo un importante centro religioso en el imperio de la tercera dinastía de Ur.[1]

En los primeros siglos del II milenio a. C. los gobernantes de Isín, que vivía un momento de esplendor, repararon el templo y probablemente buscaron algún tipo de tesoro, ya que se han hallado túneles excavados en el templo. Durante el reinado de Hammurabi (1792-1750 a. C.) el culto fue trasladado definitivamente a Ur. Mil años después, durante el reinado de Nabucodonosor II de Babilonia (605 a. C. – 562 a. C.) el templo fue parcialmente restaurado, tras lo cual, quedó finalmente abandonado, cayendo en la ruina.[1]

http://www.diomedes.com/hmcsaubaidG.jpg

Casa del periodo Ubaid


Cultura

Ya en los niveles más bajos del yacimiento (V milenio a. C.) se encontraron restos de una pequeña capilla de adobe sobre la cual, en el mismo emplazamiento, se fueron construyendo edificaciones cada vez mayores según pasaban los siglos. Según la práctica habitual sumeria, para construir un nuevo templo se rellenaba el anterior de arena y se elevaba el terreno hasta que quedase completamente cubierto; el nuevo se edificaba sobre el montículo formado. La denominación de “templos” de estas primeras construcciones es controvertida, ya que es discutible que su uso fuese exclusivamente religioso;[2] si bien el procedimiento “ritual” de sustitución de una capilla por otra parece indicar un carácter sagrado. En el nivel VI (3800 a. C., finales del período Obeid) el edificio ya adquiere proporciones monumentales. Las excavaciones parecen demostrar que el templo de este nivel fue el último que se construyó, llegando a estar en un importante estado de ruina sin que fuese reconstruido.[1]

Contemporáneo a este último templo fue un cementerio situado en la periferia del yacimiento, gracias a cuyos restos han podido conocerse algunos hábitos funerarios de esa etapa. Los cadáveres se colocaban tumbados boca arriba sobre la tierra y rodeados por muros de ladrillo formando un rectángulo, el cual después se rellenaba de tierra. En las sepulturas podía haber hasta dos adultos, a veces acompañados por un niño e incluso por perros, posiblemente mascotas. Los cuerpos eran adornados con joyas y en la sepultura se introducían piezas de cerámica y a veces trozos de carne y pequeños animales. Los rasgos de los cuerpos demostró características parecidas a las de los actuales habitantes de Iraq, si bien había un mayor porcentaje de prognatismo. Probablemente el enterramiento fuese practicado únicamente de algún tipo de élite de la ciudad, debido a los bienes que contienen la mayoría de las sepulturas y al número relativamente pequeño de éstas, en comparación con otros establecimientos contemporáneos y al tamaño de la ciudad.[1]

Pese a esto, no se conoce la organización social de Eridu. Algunos arqueólogos han propuesto que se trató de una sociedad igualitaria formada por unidades domésticas independientes,[3] si bien hay diversas muestras de la existencia de una incipiente jerarquía.[1]

Mitología


Representación del dios Enki, deidad principal de Eridu, con sus símbolos característicos: el ave, la cabra y las corrientes de agua.

En la Lista Real Sumeria, los primeros reyes mitológicos, sucesores del reinado del cielo, son los de Eridu.

En Eridu, Alulim llegó a ser rey; gobernó durante 28.800 años. Alaljar gobernó durante 36.000 años. Dos reyes gobernaron durante 64.800 años. Entonces Eridu cayó y el reinado fue dado a Bad-tibira.

Una de las cosmogonías de la mitología sumeria —denominada actualmente cosmogonía de Edigu— dice que la materia primordial del universo estaba formada por las aguas dulces y saladas, personificadas en Apsu y Tiamat, quienes darán a luz al Cielo y a la Tierra, los cuales, a su vez, engendrerían a todos los grandes dioses.[1]

Otro mito de Ediru contaba que Adapa, guardián de la ciudad, era uno de los siete sabios, a los cuales la tradición sumeria atribuía poderes extraordinarios. Era un mortal de linaje divino, y como los héroes griegos, se mantenía entre el umbral de los dos mundos. En una ocasión, cuando pescaba en el lago, el viento volcó su embarcación, tras lo cual el sabio maldijo contra “las alas del viento”, dejándole paralizado durante siete días. Ante esto, Anu, dios del cielo, llama al culpable para juzgarlo. Antes de que Adapa se presentase ante el, Enki le prepara, advirtiéndole de que se muestre humilde y no acepte tomar nada que le ofrezcan. Finalmente Adapa se presenta ante Anu y éste le ofrece el “alimento de la vida” que da su poder a los dioses. El sabio lo rechaza siguiendo el consejo de Enki, ante lo cual Anu lanza una sonora carcajada. Si hubiese consumido el alimento de la vida el efecto en él hubiese sido el contrario que en los dioses.[1]

Bibliografía

  1. a b c d e f g h i j Leick, Gwendolyn (2002). «Eridu», Mesopotamia: la invención de la ciudad, Barcelona: Rubí. 84-493-1275-2.
  2. Margueron, Jean-Claude (2002). «El templo ante la historia», Los mesopotámicos, Madrid: Cátedra. 84-376-1477-5.
  3. ↑ Charvát, Petr

In the Sumerian king list, Eridu is named as the city of the first kings. The kinglist continues:

In Eridu, Alulim became king; he ruled for 28800 years. Alalngar ruled for 36000 years. 2 kings; they ruled for 64800 years. Then Eridu fell and the kingship was taken to Bad-tibira.

The king list gave particularly long rules to the kings who ruled before a great flood occurred, and shows how the center of power progressively moved from the south to the north of the country.

Adapa U-an, elsewhere called the first man, was a half-god, half-man culture hero, called by the title Abgallu (ab=water, gal=big, lu=man) of Eridu. He was considered to have brought civilization to the city from Dilmun (probably Bahrain), and he served Alulim.

File:Frieze-group-3-example1.jpg

Cerámica estilo Obeid,Wikipedia

Computer-enhanced photograph of a pottery jar on display in the Museum of Fine Arts, Boston (item number 1986.30), illustrating frieze group “THG”. According to the MFA, it is from Southern Iraq in the Late Ubaid period (4500-4000 BC).

In Sumerian mythology, Eridu was the home of the Abzu temple of the god Enki, the Sumerian counterpart of the Akkadian water-god Ea. Like all the Sumerian and Babylonian gods, Enki/Ea began as a local god, who came to share, according to the later cosmology, with Anu and Enlil, the rule of the cosmos. His kingdom was the waters that surrounded the world and lay below it (Sumerian ab=water; zu=far).

The stories of Inanna, goddess of Uruk, describe how she had to go to Eridu in order to receive the gifts of civilization. At first Enki, the god of Eridu attempted to retrieve these sources of his power, but later willingly accepted that Uruk now was the centre of the land. This seems to be a mythical reference to the transfer of power northward, mentioned above.

Babylonian texts also talk of the creation of Eridu by the god Marduk as the first city, “the holy city, the dwelling of their [the other gods] delight”.

It can very well be that Eridu is linked to the Annunaki. In the court of Assyria, special physicians trained in the ancient lore of Eridu, far to the south, foretold the course of sickness from signs and portents on the patient’s body, and offered the appropriate incantations and magical resources as cures.

History

According to the Sumerian kinglist Eridu was the first city in the world. The opening line reads,

“[nam]-lugal an-ta èd-dè-a-ba
[eri]duki nam-lugal-la”
“When kingship from heaven was lowered,
the kingship was in Eridu.”

“Cuando la realeza bajó del cielo el poder estaba en Eridú”

In Sumerian mythology, it was said to be one of the five cities built before the Deluge occurred. Eridu appears to be the earliest settlement in the region, founded ca. 5400 BC, close to the Persian Gulf near the mouth of the Euphrates River. Because of accumulation of silt at the shoreline over the millennia, the remains of Eridu are now some distance from the gulf at Abu Shahrain in Iraq.

In early Eridu, Enki’s temple was known as E-abzu, or E-engura (”House of the subterranean waters” due to Enki’s association with water), and was located at the edge of a freshwater marsh, an abzu.[1]. His consort, known by various names including Ninki, Ninhursanga, Damgulnanna, Uriash, and Damkina had a nearby temple, the E-shag-hula (”house of the sacred lady”)

Sumer1.jpg

According to Gwendolyn Leick[2], Eridu was formed at the confluence of three separate ecosystems, supporting three distinct lifestyles, that came to an agreement about access to fresh water in a desert environment. The oldest agrarian settlement seems to have been based upon intensive subsistence irrigation agriculture derived from the Samarra culture to the north, characterised by the building of canals, and mud-brick buildings. The fisher-hunter cultures of the Arabian littoral were responsible for the extensive middens along the Arabian shoreline, and may have been the original Sumerians. They seem to have dwelt in reed huts. The third culture that contributed to the building of Eridu was the nomadic Semitic pastoralists of herds of sheep and goats living in tents in semi-desert areas. All three cultures seem implicated in the earliest levels of the city. The urban settlement was centered on an impressive temple complex built of mudbrick, within a small depression that allowed water to accumulate.

Kate Fielden reports “The earliest village settlement (c.5000 BC) had grown into a substantial city of mudbrick and reed houses by c.2900 BC, covering 8-10 ha (20-25 acres). By c.2050 BC the city had declined; there is little evidence of occupation after that date. Eighteen superimposed mudbrick temples at the site underlie the unfinished Ziggurat of Amar-Sin (c.2047–2039 BC). The finding of extensive deposits of fishbones associated with the earliest levels also shows a continuity of the Abzu cult associated later with Enki and Ea. This apparent continuity of occupation and religious observance at Eridu provide convincing evidence for the indigenous origin of Sumerian civilization.

Eridu was abandoned for long periods, before it was finally deserted and allowed to fall into ruin in the 6th century BCE. The encroachment of neighbouring sand dunes, and the rise of a saline water table, set early limits to its agricultural base so in its later Neo-Babylonian development, Eridu was rebuilt as a purely temple site, in honour of its earliest history.

Archaeology

E-abzu temple of Eridu

The site at Tell abu Shahrain, near Basra, was initially excavated by J. E. Taylor in 1855, R. Campbell Thompson in 1918, and H.R. Hall in 1919. [3] [4] [5] [6] Excavation there resumed from 1946 to 1949 under Fuad Safar and Seton Lloyd of the Iraqi Directorate General of Antiquities and Heritage. [7] [8] These archaeological investigations showed that, according to Oppenheim, “eventually the entire south lapsed into stagnation, abandoning the political initiative to the rulers of the northern cities,” and the city was abandoned in 600 BC.

The Egyptologist David Rohl, has conjectured that Eridu, to the south of Ur, was the original Babel and site of the Tower of Babel, rather than the later city of Babylon, for a variety of reasons:[9]

  • The ziggurat ruins of Eridu are far larger and older than any others, and seem to best match the Biblical description of the unfinished Tower of Babel.
  • One name of Eridu in cuneiform logograms was pronounced “NUN.KI” (”the Mighty Place”) in Sumerian, but much later the same “NUN.KI” was understood to mean the city of Babylon.
  • The much later Greek version of the King-list by Berosus (c. 200 BC) reads “Babylon” in place of “Eridu” in the earlier versions, as the name of the oldest city where “the kingship was lowered from Heaven”.
  • Rohl et al. further equate Biblical Nimrod, said to have built Erech (Uruk) and Babel, with the name Enmerkar (-KAR meaning “hunter”) of the king-list and other legends, who is said to have built temples both in his capital of Uruk and in Eridu.

Other scholars have discussed at length a number of additional correspondences between the names of “Babylon” and “Eridu”. Historical tablets state that Sargon of Akkad (ca. 2300 BC) dug up the original “Babylon” and rebuilt it near Akkad, though some scholars suspect this may in fact refer to the much later king Sargon II.[10]

See also

  • Abzu
  • Cities of the Ancient Near East

Notes

  1. ^ Green (1975), pages 180–182
  2. ^ Leick, Gwendolyn (2001), “Mesopotamia: The Invention of the City” (Allen Lane)
  3. ^ J. E. Taylor, Notes on Abu Shahrein and Tell el Lahm, Journal of the Royal Asiatic Society, vol. 15, pp. 404-415, 1855
  4. ^ R. Campbell Thompson, The British Museum excavations at Abu Shahrain in Mesopotamia in 1918, Archaeologia, vol. 70, pp. 101-144, 1920
  5. ^ H. R. Hall, The Excavations of 1919 at Ur, el-’Obeid, and Eridu, and the History of Early Babylonia ,Man, Royal Anthropological Institute of Great Britain and Ireland, Vol. 25, pp. 1-7, 1925
  6. ^ H. R. Hall, Ur and Eridu: The British Museum Excavations of 1919, Journal of Egyyptian Archaeology, vol. 9, no. 3/4, pp. 177-195, 1923
  7. ^ Seton Lloyd, Abu Shahrein: A Memorandum, Iraq 36, pp. 129-38, 1974
  8. ^ Fuad Safar, M. A. Mustafa and Seton Lloyd, Eridu, Republic of Iraq, Ministry of Culture and Information, State Organization of Antiquites and Heritage, 1981
  9. ^ Legends: The Genesis of Civilization (1998) and The Lost Testament (2002) by David Rohl
  10. ^ Dalley 2005 discusses the well-known interchangeability of “Babylon” and “Eridu” in ancient texts, and proposes a hypothesis that the name “Babylon” was also applied to many other cities in Mesopotamia at times, including Nineveh. Stephanie Dalley, “Babylon as a Name for Other Cities Including Nineveh”, in [1] Proceedings of the 51st Rencontre Assyriologique Internationale, Oriental Institute SAOC 62, pp. 25-33, 2005

References

  • Green, Margaret Whitney (1975). Eridu in Sumerian Literature. Chicago: University of Chicago.
  • Leick, Gwendolyn (2001). Mesopotamia: The invention of the city. London: Allen Lane. ISBN 0713991984.
  • Oppenheim, A. Leo (1998). Ancient Mesopotamia: Portrait of a dead civilization (Rev. ed., 11th impr. ed.). Chicago: University of Chicago Press. ISBN 0226631877.
  • Joan Oates, Ur and Eridu: the Prehistory, Iraq, vol. 22, Ur in Retrospect: In Memory of Sir C. Leonard Woolley, pp. 32–50, 1960

External links

  • The Sumerian king list: translation
  • Eridu, Iraq
  • Reconstruction of Temple at Eridu
  • Recent photos of Eridu site at the British Museum

Its exact location is near Nasriya city northwest of Basra; the main road to this old city called al-muqair, “the bitumen-plated road”, has been used in the levels of the Ziggurat between the brick.

Retrieved from “http://en.wikipedia.org/wiki/Eridu”

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25 Jun 10

21 June, 2010 on 7:00 am | En Arqueología, Actualidad, Edad de bronce |

Descubren una importante ruta comercial de hace 5.000  años - imperioromano.com

Excavaciones en Omán y los Emiratos Árabes Unidos revelan que la Península Arábiga habría sido el nexo de comercio ultramarino con las civilizaciones del valle del Indo y Mesopotamia


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12 Jun 10

1.La población griega y los grupos dialectales

http://www.voyagesphotosmanu.com/Complet/images/mapa_grecia_antigua.gif

Una consecuencia de las migraciones de finales del II milenio fue la llegada de nuevos grupos de población   y la creación de los grupos dialectales.

A comienzos del II milenio a. C. , (+-1900 a.C.), las primeras olas de invasores de habla indoeuropea llegaron a la península griega, al Peloponeso y a las islas adyacentes, asentándose en esa región. Herodoto los denomina Achaioi, distinguiéndolos de los autóctonos pelasgios, sobre los cuales afirma lo siguiente:

‘En tiempos antiguos hubo dos razas viviendo en Grecia: los pelasgos, que nunca dejaron su hogar original y los helenos (griegos) que emigraron frecuentemente… Qué lengua hablaban los pelasgos no puedo decir con exactitud. Lo que sí se puede afirmar de ellos, que aun sobreviven, es que su lengua no es griega. Si eso es verdad de la raza pelasga, la nación ática debe haber aprendido el griego al mismo tiempo que fueron helenizados.’
(Herodoto, Los nueve libros de la historia 1, 57)

La lengua de los arcadios parece ser la base que dio origen al dialecto jónico, pero en cuanto a los pelasgos poco se sabe salvo que hubieron de ser absorbidos por los primeros y que su lengua no era indoeuropea, cosa que se refleja en el grupo consonántico -nth- y -ss- que abunda en topónimos y nombres de plantas, como Korinthos, Zakinthos, akantha, etc.


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11 Jun 10

MARIO

(Cereatae, cerca de Arpino, 157-Roma 86 a.J.C.)

Militar y cónsul romano, de origen modesto, fue tribuno (119) y pretor (116), y entró en el orden ecuestre.

En 109 marchó a Numidia como lugarteniente de Quinto Cecilio Metelo y en 107 logró suplantarlo.
Para evitar la impopularidad de una nueva leva de ciudadanía, Mario aceptó el alistamiento de los proletarios, transformando así al legionario en soldado profesional, sólo unido a su jefe y en busca de botín.

http://www.btinternet.com/~ian.borthwick/LADAS/articles/image/ASEB_cavalry.jpg

La lucha los  númidas
Puso fin a la guerra de Yugurta (105), y venció a los teutones (102) y a los cimbrios (101) en la Galia.
A raíz de la aniquilación de los bárbaros, Mario pagó  a sus soldados con tierras(ager publicus)  y la ciudadanía romana. Este régimen populista disgustó a los patricios, demostrando lo que muchos han calificado de incapacidad política, ya que necesitaba hacer expropiaciones del ager publicus.

El instrumento adecuado eran las leyes de los Gracos. Sin embargo, la política romana requería en la época un talento que Mario no tenía. Era un buen militar, pero un mal político. Pronto acabó dominado por el tribuno de la plebe Lucio Apuleyo Saturnino, que unos años antes había sido cesado de un cargo por el Senado, y desde entonces se volvió un demócrata radical.
Lucio Apuleyo Saturnino

Hizo aprobar las leyes que quería Mario, para lo cual tuvo que intimidar a muchos senadores mediante disturbios y movilizaciones de muchedumbres violentas. Llegó a obligar al Senado a jurar que cumplirían las leyes aprobadas en un plazo de cinco días. El único que se negó a jurar fue Quinto Cecilio Metelo, hijo y tocayo del general que había participado en la Guerra de Yugurta. Metelo optó por el exilio voluntario.

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/3/36/Numidia_220_BC-es.svg/759px-Numidia_220_BC-es.svg.png

Mapa de Numidia

Sin embargo, Saturnino defendió, como Cayo Graco, que los italicos recibieran la  plena ciudadanía romana, y los conservadores aprovecharon una vez más este punto para excitar el egoísmo del proletariado.

Organizó al populacho y los tribunos de la plebe se vieron obligados a declararse en rebelión abierta. Entonces el Senado exigió a Mario, en calidad de cónsul, que sofocase la revuelta. Mario consideró que, ciertamente, ése era su deber y en una batalla campal librada en el foro,  Saturnino y sus partidarios fueron obligados a rendirse, tras lo cual fueron asesinados por una multitud violenta.
Todo esto sucedió en el año 100. Como consecuencia de su intento de nadar y guardar la ropa, Mario perdió el apoyo de los populares sin ganar por ello el de los conservadores, así que tuvo que retirarse de la política.

En 91 Roma eligió un nuevo tribuno reformista: Marco Livio Druso. Su padre había sido tribuno junto a Cayo Graco, y se había opuesto a las reformas, pero el hijo resultó ser un demócrata convencido, tal vez uno de los pocos idealistas que quedaban en Roma. Su preocupación principal fue el sistema judicial. Cayo Graco había tratado de quitar poder al Senado a costa de concedérselo a la clase media (los equites). Sin embargo, los “caballeros” no tardaron en mostrarse tan corruptos como los senadores. Tenían a su cargo la recaudación de impuestos, que era subastada al mejor postor, de modo que quien recibía la contrata tenía manos libres para recaudar lo necesario para proporcionar al estado la suma pactada y obtener un margen de beneficios. Los senadores miraban con desprecio a los equites, pero a menudo pactaban con ellos. Los gobernadores de las provincias eran normalmente de la clase senatorial, y recibían considerables sumas de dinero de los equites a cambio de consentir que los impuestos recaudados excedieran con creces lo teóricamente aprobado por Roma. Cayo Graco había logrado que los jurados de los tribunales estuviesen formados igualmente por senadores y equites, lo cual benefició sin duda a éstos últimos, pero no a la justicia, pues lo que sucedió es que unos y otros se encubrían mutuamente sus escándalos y aceptaban sobornos por igual.

Druso trató de ganarse a los equites proponiendo que puedieran ser jueces además de jurados, pero a cambio proponía también que se nombraran comisiones especiales para juzgar los casos de corrupción. Su plan era lograr que una clase vigilara a la otra y que, en definitiva, ambas se vieran obligadas a ser honestas. Para ganarse al pueblo presentó el programa habitual de reforma agraria, pero no dejó de incluir la funesta idea de conceder la ciudadanía a todos los italicos. Nada de esto fue adelante, porque Druso fue asesinado y nunca se supo quién fue el asesino.

Para los itálicos, ésta fue la gota que colmó el vaso. En los últimos años habían visto con desazón cómo fracasaban todos los intentos de concederles la ciudadanía. El argumento principal de los senadores era el temor de que los itálicos terminaran gobernando Roma, pero esto era impensable, porque la ley establecía que para votar era imprescindible trasladarse a la ciudad. En cambio, la ciudadanía habría aportado a los itálicos la exención de impuestos, cosa que Roma se podía permitir holgadamente debido al testamento de Atalo III de Pérgamo.  Los samnitas proclamaron una República Italiana con capital en Corfinio, unos 130 kilómetros al este de Roma. La rebelión se estuvo fraguando durante mucho tiempo, por lo que una Roma desprevenida tuvo que enfrentarse de repente a una secesión bien organizada. Se inició así la llamada Guerra Social, del latín socius (aliado).
Roma reunió apresuradamente un ejército, que se puso bajo el mando del cónsul Lucio Julio César. Tras sufrir varias derrotas en el Samnio, César decretó en 90 que se otorgaría la ciudadanía a los itálicos que permanecieran fieles a Roma. Mario acababa de regresar de una gira por el este, y el Senado se vio obligado a recordar que, al fin y al cabo, era un buen general, así que se le pidió que aceptara el mando de un ejército. Mario aceptó con renuencia. Él había estado en su día a favor de conceder la ciudadanía a los itálicos, y ahora se veía obligado a luchar contra ellos por pedir algo que él estimaba justo. Aceptó pero, en todo momento, trató de que los combates fueran poco sangrientos para ambas partes.

Mientras tanto el rey Mitrídates VI del Ponto invadió Bitinia y derrocó a Nicomedes IV. Éste pidió ayuda a Roma que, pese a sus problemas internos, envió una embajada exigiendo a Mitrídates VI que abandonara Bitinia. Aunque Roma no estaba en su mejor momento, es posible que su fama hiciera vacilar a Mitrídates VI, que optó por acatar la orden y así Nicomedes IV recuperó su trono.

En 89 murió César, y el Senado confió el mando supremo a Sila, el cual, desprovisto de los reparos de Mario, no tuvo dificultad en barrer a los rebeldes en todas partes. El Senado anunció que concedería la ciudadanía a todos los itálicos que la pidieran en un plazo de sesenta días, lo cual hizo abandonar la lucha a la mayoría de los itálicos, pero los samnitas continuaron hasta el fin.
En Italia Sila puso fin a la Guerra Social. Las medidas que tomó Roma en los años siguientes para garantizar la lealtad de Italia incluyeron, entre otras cosas, la eliminación paulatina de las lenguas italianas diferentes del latín, especialmente el osco, la lengua de los samnitas. Poco tiempo después el latín era la única lengua de Italia.
En realidad Roma hubiera podido derrotar a los itálicos sin necesidad de concederles la ciudadanía, pero para ello habría necesitado algo más de tiempo, y todo hacía prever que el rey Mitrídates VI del Ponto podía atacar los intereses romanos en Asia de un momento a otro (más que nada porque Roma había estado estimulando a Nicomedes IV de Bitinia para que invadiera el Ponto en venganza por la invasión que éste había sufrido dos años antes.) En efecto, Mitrídades VI se enfureció y sus ejércitos invadieron de nuevo Bitinia, Galacia, Capadocia y ocuparon también la provincia de Asia. El rey ordenó matar a todo comerciante italiano que se hallase en Asia Menor, y se dice que el número de víctimas fue de unas 80.000, aunque la cifra puede ser exagerada. Luego pasó a las islas griegas y finalmente invadió la propia Grecia. Los griegos celebraron encontrar a alguien capaz de resistir a Roma y se unieron a Mitrídates VI.
Tras la Guerra de los Socii  (91-88), Mario  se apoyó en los cabecillas populares y logró que se le adjudicase la guerra contra Mitrídates en Asia Menor, que ya se había confiado a Sila (88). EL desarrollo de los hechos fue como sigue:

La reacción de Roma contra Mitrídates se vio entorpecida porque había dos generales adecuados para la misión y cada uno de ellos tenía el apoyo de uno de los partidos, y ninguno de los dos estaba dispuesto a permitir que el candidato del partido contrario volviera trinfante a Roma. Los generales eran, naturalmente, Mario y Sila. El Senado nombró rápidamente a Sila como general en jefe, amparándose en que era él quien había puesto fin a la Guerra Social. Mario abordó al tribuno Publio Sulpicio Rufo, que estaba ahogado por unas deudas, y le prometió pagarlas con los beneficios de la guerra. Rufo no tardó en descubrir su vocación demócrata, e hizo aprobar una ley que aumentaba el peso de los votos de los ciudadanos itálicos. A continuación se encargó de transportar a la capital el número oportuno de votantes y logró que Mario fuera elegido como general en jefe. El resultado fue que ni Mario ni Sila podían partir hasta que se decidiera quién tenía realmente el mando. Más exactamente, lo que sucedía es que ninguno estaba dispuesto a abandonar Roma dejando a su rival en la ciudad con un ejército a sus órdenes.
Proscrito por éste, huyó a África.

El ejército de Sila le esperaba en Nápoles, Sila tuvo que escapar de Roma para unirse a él, pero no partió hacia Oriente, sino que marchó sobre Roma. Así empezó la Primera Guerra Civil, del latín ciuis (ciudadano), en la que un general romano se enfrentaba a otro. Sila logró expulsar de Roma a Mario y a Rufo. El segundo fue capturado y asesinado a poca distancia, mientras que Mario fue detenido algo después, escapó milagrosamente de la muerte y finalmente pudo abrirse camino hasta la costa, donde embarcó hacia África. Halló refugio en una isla situada frente a la costa cartaginesa, donde se puso al frente de un grupo de proscritos.
Sila era ahora un indiscutido procónsul. En principio un procónsul era alguien en el que un cónsul delegaba parte de sus funciones, pero ahora quería decir simplemente que ejercía de cónsul aunque no había sido elegido como tal. Hizo aprobar unas leyes constitucionales por las que el Senado tenía únicamente la potestad de dictar leyes (pero no, por ejemplo, la de destituirlo a él).

No obstante, el conflicto en Asia obligó a Sila a partir y Mario aprovechó la ocasión para desembarcar en Etruria; se apoderó de Roma con la ayuda de Cinna y ordenó dar muerte a sus enemigos.

Sila partió finalmente hacia Grecia y no tardó en ocupar Tesalia y Beocia. Los populares reaccionaron en Roma eligiendo cónsul a Lucio Cornelio Cinna, que había tratado inútilmente de detener la expedición de Sila. Luego trató de aplicar una ley que convertiría en ciudadanos a aquellos itálicos que no habían podido obtener la ciudadanía al final de la Guerra Servil. El otro cónsul se opuso y Cinna fue expulsado de Roma. Entonces pidió el apoyo de los itálicos y logró que Mario volviera a Italia. Juntos marcharon contra Roma y la tomaron. Mario se tomó venganza de todas las ofensas que a su juicio le había infligido el Senado. Mató a todos los que consideró sus enemigos, entre los cuales se encontraban numerosos senadores. En toda la historia de Roma el Senado nunca había sufrido una afrenta como ésta, y nunca se recuperó de ella. Su autoridad dejó de ser considerada indiscutible, y en el futuro fueron muchos los generales que no dudaron en pasar por encima del Senado cuando lo estimaron conveniente.

En 86 Mario obligó al Senado a que le nombrara cónsul, pero murió pocos días después, de modo que la ciudad quedó bajo el dominio de Cinna

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1 Jun 10

Mapa en el que se representa el emplazamiento de la Antigua  Bizancio, actual Estambul.

Los orígenes de Bizancio están rodeados de leyendas y mitos. Según la tradición un grupo de colonos, procedentes de Megara, ciudad griega situada en el istmo de Corinto, cerca de Atenas, dirigidos por el mítico oikistes Byzas, realizaron la fundación de Bizancio entre el 660 y el 658 a.C., con la intención de dominar el camino del mar por el estratégico paso.

Según los testimonios de Hesiquio, Arriano, y Dionisio Bizantino, Byzas era hijo de una ninfa de la zona, Semystra, que se había casado con Phidaleia, hija del rey tracio Barbyzos. Según la leyenda, Byzas había recibido de Apolo, por medio de un oráculo en Delfos, la orden de fundar la colonia “enfrente de los ciegos” (Estrabón VII, 320; Tácito, Anales XII, 63).

Archivo:Constantinople.png

¿Por que “frente a los ciegos?.

La orden del oráculo de Delfos puede parecer extraña.Y lo es si no se conoce el papel director que tenía el oráculo de Delfos en la segunda colonización griega.

Para comprenderlo hay que retrotraerse a la fundación de la  vecina ciudad de Calcedonia, hoy un barrio de Estambul.

Archivo:Konstantinopel shepherd.jpg

CALCEDONIA, LA CIUDAD DE LOS CIEGOS

Plinio el Viejo estima la distancia de Calcedonia a Bizancio, fundada después, en siete estadios (alrededor de 1242 m, Polibio por su parte la fija en 14 estadios (cerca de 2484 m). Su localización, juzgada menos favorable que la de Bizancio, prodigó comentarios de los historiadores griegos.

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El Bósforo y el Cuerno de Oro

Heródoto relata que:

Y por cierto que el tal Megabazo dejó un recuerdo imperecedero entre los helespontios en razón de cierta observación que hizo, y que fue la siguiente: cuando se encontraba en Bizancio se enteró de que los calcedonios habían colonizado la región diecisiete años antes que los bizantinos; y al tener conocimiento de ello declaró que en aquella época los calcedonios debían estar ciegos, pues de no estarlo, no habrían elegido para establecerse el emplazamiento menos favorable, cuando tenían a su disposición el más indicado.

Heródoto, Historia iv.144.

Polibio explica también que:

... no es fácil navegar hacia Calcedonia… , la correinte te lleva de forma ineludible, aunque no quieras hacia Bizancio. … los que desde Calcedonia quieren dirigirse a Bizancio no pueden navegar en línea recta a través de la corriente que hay de por medio, sino que deben remontar hasta la Vaca y el lugar llamado Crisópolis, y delante de Crisópolis se abandonan a la corriente, con lo que son llevados automáticamente hasta Bizancio.

Polibio, Historias iv.44.1-5.

¿Eran los calcedonios ciegos realmente?

http://www.excursionestambul.com/wp-content/uploads/2009/05/ciegos.jpg

La verdad es que no lo eran.Lo “habían estado”…simplemente. Y cuando los  megarenses  que la habían fundado se dieron cuenta de su estupidez, se sacaron los ojos y los ofrecieron al dios Apolo, en Delfos:No merecían aquellos ojos que no habían visto la extraordinaria situación , a la entrada del Cuerno de Oro.

Tal es la leyenda que explica aquellos ciegos que los bizantinos tenían como vecinos.

http://www.imperioromano.com/blog/img/delfosweb.JPG

Templo de Apolo, santuario de Delfos,Grecia.

BYZAS TAL VEZ FUE TRACIO

Sin embargo, esta leyenda , como otras muchas, presenta una serie de  dificultades. Así el nombre del fundador mítico, Byzas, tiene más de tracio que de griego, y por tanto, cabe suponer que la colonia megarense no se fundara ex novo, sino que se edificase sobre una aldea preexistende cuyo  nombre, según Plinio el Joven, sería Lygos, habitada por pescadores tracios. Y allí la refundaron  los colonos griegos, que venían a fundar una apoikía .

http://albherto.files.wordpress.com/2010/01/5-dardanelles.png
Si queda en duda la identidad de Byzas, ¿cuál es su función en de este conjunto de leyendas? ¿De dónde procede su identidad?. Byzas, al igual que otros personajes se fueron añadiendo a la memoria y tradición de la ciudad para enaltecer y mitificar el origen de la futura capital del Imperio Romano de Oriente, al igual que Rómulo está en el origen mítico de Roma, capital del Imperio Romano de Occidente.

File:Coinage with Byzas 2nd 3rd century CE.jpg

Bizas,el mítico fundador de Bizancio.Moneda romana de epoca de Marco Aurelio(161-180 d.C.)

Por tanto, en el corazón del conjunto de leyendas  que rodean los orígenes de Bizancio, los historiadores consideran, como hipótesis más posible  que su fundación fue un proyecto griego en el que participaron los tracios. El acto de fundación constituía una gesta geopolítica de gran envergadura, dentro de la política colonial griega de la época, orientada al control de los Estrechos del Bósforo y Dardanelos, en este caso la peligrosa entrada sur del estrecho del Bósforo, el “Vado de la Vaca“.

http://galeria.blogs.sapo.pt/arquivo/Estreito_de_Dardanelos.jpg

LA TERCERA REFUNDACIÓN:CONSTANTINOPLA

El segundo hecho del reinado de Constantino cuya importancia —después del reconocimiento del cristianismo— se ha revelado como esencial, fue la fundación de una capital nueva. Ésta se elevó en la orilla europea del Bósforo, no lejos del mar de Mármara, sobre el emplazamiento de Bizancio (Byzantinum), antigua colonia de Megara. Ya los antiguos, mucho antes de Constantino, habían advertido el valor de la posición ocupada por Bizancio, notable por su importancia estratégica y económica en el límite de Europa y Asia. Aquel lugar prometía el dominio de dos mares, el Mediterráneo y el Negro, y aproximaba el Imperio de los origenes de las más brillantes civilizaciones de la antigüedad.

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A cuanto cabe juzgar por los documentos que nos han llegado fue en la primera mitad del siglo VII antes de J.C. cuando algunos emigrantes de Megara fundaron en la punta meridional del Bosforo, frente a la futura Constantinopla, la colonia de Calcedonia. Varios años más tarde un nuevo contingente de megarios, fundo en la primera ribera europea de la punta meridional de Bosforo, la colonia de Bizancio, nombre que se hace derivar del jefe de la expedición megaria: Byzas. Las ventajas de Bizancio respecto a Calcedonia eran evidentes ya a los ojos de los antiguos.

El historiador griego Herodoto (siglo V a. J.C.) cuenta que el general persa Megabaces, al llegar a Bizancio, calificó de ciegos a los habitantes de Calcedonia que, teniendo ante los ojos un emplazamiento mejor —aquel donde algunos años más tarde fue fundada Bizancio— habían elegido una situación desventajosa. Una tradición literaria más reciente, referida por Estrabón (VII, 6, 320) y por Tácito (An. XII, 63), atribuye esa declaración de Megabaces, en forma ligeramente modificada, a Apolo Pítico, quien, en respuesta a los megarios que preguntaban al oráculo dónde debían construir su ciudad, les dijo que frente al país de los ciegos.

Bizancio tuvo un papel importante en la época de las guerras médicas y de Filipo de Macedonia. El historiador griego Polibio (siglo II a. J.C.) analiza brillantemente la situación política y sobre todo económica de Bizancio, reconoce la mucha importancia del intercambio que se mantenía entre Grecia y las ciudades del mar Negro, y escribe que ningún navío mercante podría entrar ni salir de ese mar contra la voluntad de los moradores de Bizancio, quienes, dice, tienen entre sus manos todos los productos del Ponto, indispensables a la Hhumanidad.

LA FUNDACIÓN DE CONSTANTINOPLA

Los gobernantes de Roma muchas veces habían  manifestado su intención de trasladar a Oriente la capital de Roma. Según el historiador romano Suetonio (I, 79), Julio césar había formado el proyecto de instalar la capitalidad en Alejandría o en Ilión (la antigua Troya). Los emperadores de los primeros siglos de la Era cristiana abandonaron a menudo Roma durante períodos de larga duración, a causa de la frecuencia de las campañas militares y de los viajes de inspección por el Imperio. A fines del siglo II Bizancio sufrió grandes males. Septimio Severo, vencedor de su rival Pescenio Niger, a cuyo favor se había inclinado Bizancio, hizo padecer a la ciudad estragos terribles y la arruinó casi completamente. Pero Oriente seguía ejerciendo poderoso atractivo sobre los emperadores,además de ofrecerles un provilegiado lugar para dirigir los negocios de Oriente y sus vías de comercio.

Diocleciano (284—305) se complacía  muy particularmente en  Asia Menor, y embelleció  la ciudad bitinia de Nicomedia.

Constantino, resuelto a fundar una nueva capital para Roma en Oriente, no eligió Bizancio desde el primer momento,sino que barajó algunas otras posibilidades.

Es probable que pensara por algún tiempo en Naisos (Nisch), donde había nacido, en Sárdica (Sofía) y en Tesalónica (Salónica). Pero atrajo su atención sobre todo el emplazamiento de la antigua Troya, de donde, según la leyenda, había partido Eneas, el fundador del Estado romano, para dirigirse al Lacio, en Italia.

El emperador fue en persona a aquellos célebres lugares. Y elegido el lugar de la antigua Troya, él mismo trazó los límites de la futura ciudad. Las puertas estaban ya construidas, según testimonio de un historiador cristiano del siglo V (Sozomeno) cuando, una noche, Dios se apareció en sueños a Constantino y le persuadió de que buscase otro emplazamiento para la capital. Entonces Constantino fijó definitivamente su elección en Bizancio. Cien años más tarde, el viajero que recorría en barco la costa troyana, podía ver aún, desde el mar, las construcciones inacabadas de Constantino.

http://www.uv.es/alabau/gye/troya_archivos/Mapa_de_Troya.jpg

Bizancio no se había repuesto por completo de la devastación sufrida bajo Septimio Severo. Tenía el aspecto de un poblado sin importancia y sólo ocupaba una parte del promontorio que se adelanta en el mar de Mármara. El 324, o acaso después (325), Constantino decidió la fundación de la nueva capital e inició los trabajos. La leyenda cristiana refiere que el emperador en persona fijó los límites de la ciudad y que su séquito, viendo las enormes dimensiones de la capital proyectada, le preguntó, con asombro: “¿Cuándo vas a detenerte, señor?” A lo que él repuso: “Cuando se detenga el que marcha delante de mí”.

La ciudad ofrecía unas buenas condiciones defensivas, sólo era accesible por tierra por el extremo occidental, zona que fue fortificada por Constantino y la rada del Cuerno de Oro, de unos 7km de largo, era fácil hacerla inaccesible a las escuadras enemigas tendiendo unas cadenas. Las murallas de Constantino se extendían desde El Cuerno de Oro hasta el Mar de Mármara. Sin embargo, la creciente importancia de Constantinopla tanto a nivel político como a nivel religioso, provocó un rápido crecimiento de la ciudad. Los límites de la ciudad se expandieron hacia el oeste y como consecuencia de esta expansión, las murallas de Constantino fueron abandonadas. Por esta razón, en época del emperador Teodosio II se construyó una nueva muralla, una gran obra de ingeniería que incluía un sistema de fosos, 96 torres y doble muralla. Las obras fueron completadas en el año 413. Sin embargo en el año 447 un gran terremoto ocasionó graves daños a las murallas. Este desastre sin embargo, tuvo como consecuencia el reforzamiento de la línea defensiva. Cuando las obras de reparación finalizaron, las murallas de Constantinopla tenían 3 líneas defensivas y 192 torres. Estas murallas serían la principal defensa de Constantinopla hasta la caída de la ciudad en 1453.


Ubicación murallas de Constantino y de Teodosio.

Esquema de las murallas:
A Foso de 18 metros de ancho
B Primera línea defensiva.
C Parateichion
D Segunda muralla de 8,5 metros de altura
E Peribolos
F Tercera muralla con una altura de 8 a 12 metros y torres de de 18 a 20 metros de altura.

Constantino se sentía  guiado por  una fuerza divina. Se reunieron mano de obra y materiales de construcción procedentes de todas partes. Los más bellos monumentos de la Roma pagana, de Atenas, de Alejandría, de Antioquía, de Éfeso, sirvieron para embellecimiento de la nueva capital.

http://otraorillahistoria.foroactivo.net/historia-medieval-f33/los-sitios-de-constantinopla-t1000.htm

http://www.guidesofistanbul.com/images/yerebatan_2/cistern19.jpg

Elementos reutilizados en la cisterna de la basílica de Estambul.

Cuarenta mil soldados godos (foederati) participaron en los trabajos. Se concedieron a la nueva capital una serie de diversas inmunidades comerciales, fiscales, etc., a fin de atraer allí una población numerosa. En la primavera del año 330, los trabajos estaban tan avanzados, que Constantino pudo inaugurar oficialmente la nueva capital. Esta inauguración se celebró el 11 de mayo del 330, yendo acompañada de fiestas y espectáculos  públicos que duraron cuarenta días.

13_palacio_constantio.jpg image by anilmanchego

Constantinopla,posible palacio y muralla de Constantino

http://media.photobucket.com/image/estambul%20muralla%20constantino/anilmanchego/estambul2007/13_palacio_constantio.jpg

Es difícil determinar con precisión el espacio ocupado por la ciudad de la época de Constantino. Una cosa parece cierta, y es que rebasaba en extensión el territorio de la antigua Bizancio. No hay datos que permitan calcular la población de Constantinopla en el siglo IV. Quizá rebasase ya las 200.000 almas, pero ésta es una pura hipótesis. Para defender la ciudad por el lado de tierra contra los enemigos exteriores, Constantino hizo construir una muralla que iba del Cuerno de Oro al mar de Mármara.

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Estambul,muralla de Teodosio

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Más tarde, la antigua Bizancio, convertida en capital de un Imperio universal, empezó a ser llamada “la ciudad de Constantino”, o Constantinopla, y hasta, a continuación, meramente “Polis” o “La Ciudad”( que daría eis ten polis-Estambul).

Recibió la organización municipal de Roma y fue distribuida, como ella, en catorce “regiones”, dos de las cuales se hallaban extramuros.

No se han conservado monumentos contemporáneos a Constantino. Sin embargo, la iglesia de Santa Irene, reconstruida dos veces, una (la más importante) bajo Justiniano, y la otra, bajo León III, se remonta a la época de Constantino, existe aun en nuestros días, y en ella está el Museo Militar turco.

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Iglesia de santa Irene,Estambul

En segundo lugar, la célebre columna (siglo V a. J.C.) elevada en conmemoración, de la batalla de Platea y transportada por Constantino a la nueva capital, donde la instaló en el hipódromo, se encuentra allí todavía.

La columna serpentina

Monumentos EstambulEsta columna de bronce formaba parte de un trofeo ofrecido al dios Apolo en Delfos. Conmemoraba la victoria del ejército griego sobre las tropas persas en la batalla de Platea en el siglo V a.c. Tras la derrota de los griegos en la batalla de las Termópilas y el posterior saqueo de Atenas a manos de los persas en el contexto de las Guerras Médicas, los griegos consiguieron asestar un golpe definitivo a los persas en la planicie de Platea que se vieron obligados a replegarse ante la furia guerrera de los espartanos.

Como agradecimiento de esta victoria, los griegos construyeron un trípode compuesto por tres serpientes enroscadas que portaban un cuenco de oro. Por ese motivo ha recibido varias denominaciones a lo largo de su historia: Trípode de Platea y de Delfos.

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/d/d6/Head_serpent_Hippodrome_Istanbul_Museum_%285%29.JPG

Cabeza de serpiente de la columna de Delfos,Museo Arqueológico,Estambul.

Tras describir la victoria griega en 479 a. C. en Platea, Heródoto hace un recuento del botín conseguido, que efectúan los hilotas (siervos espartanos), quienes habían tomado parte en la batalla, y posteriormente registra la decisión griega de dedicarle una ofrenda a Apolo en Delfos:

Una vez reunido el botín, una décima parte fue apartada para el dios de Delfos y, para acoger la ofrenda, se fabricó el trípode dorado que se alza sobre la serpiente de tres cabezas más cercana al altar

Heródoto, Historia

Siglos más tarde Constantino el Grande mandó llevar esta ofrenda desde el tempo de Apolo en Delfos hasta Constantinopla para lucirla en el centro del hipodromo. Por aquel entonces el cuenco de oro ya había desaparecido pero se conservaban las tres cabezas de serpiente que fueron destruidas con el transcurso de los años. En la actualidad se conservan dos cabezas, una se encuentra en el Museo Británico y otra en el Museo arqueológico de Estambul.

Archivo:Snake column Hippodrome Constantinople 2007.jpg

La accidentada historia del monumento tras su traslado a Constantinopla puede reunirse a partir de varias fuentes. Según W. W. How y J. Wells, un emperador posterior la convirtió en una fuente de tres bocas, a partir de 1422 la vieron y describieron varios viajeros, y fue derribada en 1700, momento en que se rompieron las cabezas de las serpientes. Marcus N. Tod afirma que en 1630 se elevó el nivel del suelo, por lo que la inscripción del monumento quedó oculta.

En 1855 se excavó la base de la columna bajo la supervisión de C. T. Newton, revelándose quince anillos de las serpientes que estaban enterrados y la inscripción, que comienza en el anillo trece y termina en el tres. El mensaje fue descifrado por C. Frick en 1856, por Fabricius en 1886, y por otros con posterioridad. En el anillo trece de la inscripción lacónica figura «Aquellos quienes hicieron la guerra», seguida en los anillos doce a tres por los nombres de treinta y un ciudades estado. La lista incluye ocho ciudades que Heródoto (Libro 9.28) no menciona como presentes en la batalla de Platea, y excluye a Pale, en Cefalonia, a la que el historiador sí había incluido. El geógrafo Pausanias enumera los nombres en la ofrenda a Zeus en Olimpo, donde se excluyen cuatro de las ciudades grabadas en la Columna de las Serpientes. Tal vez esto se deba a un simple descuido por parte de algún escriba. Pese a que los nombres de las ciudades grabados en la columna no incluyen a ot

La accidentada historia del monumento tras su traslado a Constantinopla puede reunirse a partir de varias fuentes. Según W. W. How y J. Wells, un emperador posterior la convirtió en una fuente de tres bocas, a partir de 1422 la vieron y describieron varios viajeros, y fue derribada en 1700, momento en que se rompieron las cabezas de las serpientes. Marcus N. Tod afirma que en 1630 se elevó el nivel del suelo, por lo que la inscripción del monumento quedó oculta.

En 1855 se excavó la base de la columna bajo la supervisión de C. T. Newton, revelándose quince anillos de las serpientes que estaban enterrados y la inscripción, que comienza en el anillo trece y termina en el tres. El mensaje fue descifrado por C. Frick en 1856, por Fabricius en 1886, y por otros con posterioridad. En el anillo trece de la inscripción lacónica figura «Aquellos quienes hicieron la guerra», seguida en los anillos doce a tres por los nombres de treinta y un ciudades estado. La lista incluye ocho ciudades que Heródoto (Libro 9.28) no menciona como presentes en la batalla de Platea, y excluye a Pale, en Cefalonia, a la que el historiador sí había incluido. El geógrafo Pausanias enumera los nombres en la ofrenda a Zeus en Olimpo, donde se excluyen cuatro de las ciudades grabadas en la Columna de las Serpientes. Tal vez esto se deba a un simple descuido por parte de algún escriba. Pese a que los nombres de las ciudades grabados en la columna no incluyen a otros mencionados por Heródoto como partícipes de la guerra, queda claro que el monumento está relacionado con las Guerras Médicas como un todo, y no sólo con la batalla de Platea. Los anillos doce y trece fueron marcados y abollados por golpes de sable, lo que hizo que la inscripción fuera difícil de descifrar. La dedicación que Diodoro afirma fue compuesta por Simónides no ha sido hallada. Una de las cabezas de serpiente, a la que le falta la mandíbula inferior, se encuentra en el Museo arqueológico de Estambul.

Situación actual

Miniatura otomana perteneciente al Surname-ı Vehbi. En la misma puede apreciarse la Columna con sus tres cabezas de serpiente durante una celebración en el Hipódromo en 1582.

Pausanias señaló que, aproximadamente un siglo después, los focidios utilizaron el trípode de oro para financiar a la milicia durante la guerra sagrada que involucró al Oráculo de Delfos. Constantino I trasladó la Columna de las Serpientes a Constantinopla para decorar la parte central del Hipódromo, lugar donde aún se encuentra en la actualidad.

La parte superior de la columna estaba adornada con un cuenco de oro, sostenido por las tres cabezas. El cuenco fue destruido o robado durante la Cuarta Cruzada. Muchas miniaturas otomananas muestran que las cabezas estaban intactas en las primeras décadas posteriores a la conquista turca de la ciudad.[16]

Ahmed Bican, de Gallípoli, produjo una pequeña descripción de la Columna en su Dürr-i Meknûn, escrito en tiempos de la caída de Constantinopla. Allí afirma que es un adorno hueco, de bronce, con serpientes entrelazadas, de tres cabezas, y que para los ciudadanos era un talismán que protegía de las mordeduras de serpientes.

De cincuenta a cien años después de la conquista turca de Constantinopla, se documenta que la mandíbula de una de las serpientes estaba perdida. Pese a la leyenda de que Mehmed II, tras ingresar en la ciudad tras conquistarla, abría destrozado parte del monumento, dicha historia es apócrifa.

Años más tarde, a fines del siglo XVII, las tres cabezas fueron destruidas. Nuevamente existe una leyenda según la cual un noble polaco ebrio las habría derribado; sin embargo, el Nusretname (El libro de las victorias), de Silahdar Findiklili Mehmed Aga, señala que las cabezas simplemente se cayeron durante la noche del 20 de octubre de 1700. Algunas partes de las cabezas fueron recuperadas y actualmente se exhiben en el Museo arqueológico de Estambul.


LAS VENTAJAS DE LA SITUACIÓN DE CONSTANTINOPLA

El genio  de Constantino apreció las grandes ventajas que implicaba la situación de la antigua Bizancio desde los puntos de vista político, económico y espiritual.

Ventajas políticas

Desde el punto de vista político, Constantinopla, aquella Nueva Roma, como se la llama a menudo, poseía ventajas excepcionales para la lucha contra los enemigos exteriores: por mar era inatacable y por tierra la protegían sus murallas.

Ventajas económicas

Económicamente, Constantinopla controlaba fácilmente  todo el comercio del mar Negro con el Archipiélago y el Mediterráneo, así como las rutas  de Europa a Asia, estando, así, destinada a cumplir el papel de intermediaria entre Asia y Europa.

Ventajas espirituales

Desde el punto de vista espiritual, se encontraba próxima a los focos de la civilización helenística, la cual, a su fusión con el cristianismo, cambió de aspecto, resultando de tal fusión una civilización cristiano—greco—oriental, que recibió el nombre de bizantina.

“La elección del emplazamiento de la nueva capital —escribe F. I. Uspenski—, la edificación de Constantinopla y la creación de una capital mundial, son hechos que prueban el valor incontestable del genio político y administrativo de Constantino. No es en el Edicto de tolerancia donde se encuentra la medida de su mérito, de alcance universal, ya que, de no ser él, habría sido uno de sus sucesores inmediatos quien hubiera dado primacía al cristianismo, el cual, en este caso, no habría perdido nada. En cambio, por un traslado oportuno de la capital del mundo a Constantinopla, salvó la civilización antigua y creó a la vez una atmósfera propicia a la expansión del cristianismo”.

http://www.kalipedia.com/kalipediamedia/historia/media/200707/17/hisuniversal/20070717klphisuni_42.Ees.SCO.png

A partir de Constantino, Constantinopla se convirtió en el centro político, religioso, económico y moral del Imperio.Del Imperio romano-griego ,naturalmente. No hay que olvidarlo.

Porque desde él…hubo de hecho  dos Imperios:El de Oriente, griego y el de Occidente,latino. Aunque la verdadera Partitio Imperii vendría mucho después.

http://www.aristas.org/raices/byzas-y-la-fundacion-de-bizancio

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