Cultura clasica



25 Ago 10

25/08/2010

Cala en la isla griega de Spetses, griego moderno: Σπέτσες, antiguo/Katharevousa: Σπέτσαι, Spetsai o Pytiusa

( Pityoussa) , y más tarde Petses

http://www.grecotour.com/islas-griegas/spetses/

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/78/Spetses5_evlahos.jpg

La isla de Spetses por la noche(Wikipedia)

Como llegar a Spetses
Puede accederse a ella por mar desde El Pireo pero también en coche conduciendo hasta la localidad de Costa, en el Peloponeso. En este punto tendrá que dejar el coche ya que en Spetses el tráfico de coches está prohibido.
Spetses, en las Islas del Sarónico

Mapa Sarónico

De Atenas a Hydra, el Golfo Saronico esta salpicado de lugares arqueológicos, de puertos y pueblos típicos. Encontrareis todos los tipos de paisajes marinos del país, altas montanas desplomándose sobre el mar, costas de bajo relieve cubiertas de arbolado o rocosas y áridas. Las islas del golfo Sarónico son: Hydra (Ydra, Hidra, Idra), Egina (Eguina, Aegina), Poros y Spetses (Speches o Spetsai). 

Hasta ahora, la isla de Spetses era un lugar en el Mediterráneo sólo conocido por los millonarios que atracaban sus yates en estas costas. Sin embargo, con la boda real de Nicolás de Grecia y Tatiana Blatnik, esta pintoresca ínsula bañado por el Egeo ha dejado de ser un punto perdido en el mapa de los más acaudalados, para convertirse en un destino mediático.


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13 Jul 10

Es un pájaro? ¿Es un ratón? ¡Es el Jerbo Pigmeo!…fijaos que cosa más extraña…..

lun jul 12 09:39

La naturaleza y, sobre todo, el empuje por sobrevivir hasta en las condiciones más duras y díficiles hacen que algunas especies se adapten a su entorno de una manera asombrosa, cambiando, mutando y, en algunas ocasiones, dando lugar a sorprendentes animales como el que os presento hoy.

Por Javier Peláez

Su nombre es Jerbo pigmeo de Egipto (Salpingotulus michaelis) y mirándolo bien podríamos afirmar que tiene una curiosa mezcla de un montón de animales: parece un canario, pero añade el aspecto de diminuta liebre, pequeñas patas al estilo de los canguros, cuerpo de hámster… como si alguien hubiera cogido todas estas especies, las hubiera metido en una coctelera y este divertido animal, casi de dibujos animados, hubiera salido del resultado.


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7 Jul 10

La fíbula prenestina es una fíbula o alfiler(imperdible ) de oro con una inscripción que se considera el primer testimonio escrito del latín antiguo, anterior a la inscripción Duenos, aunque algunos expertos como Guarducci hoy consideran que es falso. Fue descubierta en Palestrina, antigua ciudad y municipio del Lacio, Italia, y se cree que es del siglo VII a. C. Sin embargo, si se prueba la hipótesis según la cual se trata de una falsificación y la fíbula no es auténtica, entonces el primer testimonio del latín sería la inscripción Duenos que se data en el siglo VI a. C., es decir, cien años después. La fíbula actualmente se conserva en el Museo Pigorini de Roma.

http://farm2.static.flickr.com/1232/859765159_6c2cfb91af.jpg?v=0

Fíbula de Praenete.Foto Flick

La inscripción

La frase, que tiene la peculiaridad de estar escrita de derecha a izquierda, dice lo siguiente:

Fibula-Palestrina.jpg
MANIOS MED FHEFHAKED NVMASIOI
/mánios med fhéfhaked numásioi/

La transliteración en latín clásico sería

MANIUS ME FECIT NUMERIO
/mánius me fékit numério/

que en castellano se podría interpretar como

«Manio me hizo para Numerio».

Praeneste fibula

Praeneste fibula


Manios med fhe fhaked Numasioi
Translation: Manio made me for Numerio
The piece may be among the oldest examples of Latin writing. Of fine quality and excellently persevered, it is a buckle (fibula) made of gold with the inscription of the artisan who made it (Manio) and the person it was made for (Numerio). This type of item is called a “speaking object” because what is written is considered to be spoken by the object itself. The writing is retrograde, following the characters of the Archaic alphabet, similar – as we have seen – to the Greek alphabet. All the same, there have been doubts about whether the piece, or even just the writing, are authentic.

In particular M. Guarducci wrote to denounce the falsification of the inscription, beginning with the obscure circumstances in which it was found. She identifies W. Helbig, the famous archeologist, eminent scholar of the German Archeological Institute at the end of the 19th century and well-known figure in Rome at the time. The question has not found a unanimously-accepted solution.

History of Latin alphabet (in Romance languages: Latin and the protolanguage;

The earliest Latinian text is an inscription on a cloak pin (fibula) of the 6th century bc, from Palestrina (Praeneste). Other Latinian inscriptions show marked differences from Roman Latin, for which there is, however, little evidence before the end of the 3rd century bc. What is certain is that the language changed so rapidly between the 5th century (the date of a mutilated inscription).

http://www.30giorni.it/foto/1203353403220.jpg

(Florencia, 20 de diciembre de 1902 – Roma, 2 de septiembre de 1999) fue una arqueóloga y epigrafista italiana, especialista en Epigrafía griega.

In 1980 Margherita Guarducci, a leading epigraphist, published a book claiming that the inscription had been forged by Francesco Martinetti, an art dealer, and Helbig, who were known to have collaborated in shady dealings. Its presentation in 1887, she claimed, was in fact a Hoax perpetrated to advance the careers of both men. This was the most formal but not the first accusation of its kind Georg Karo had said that Martinetti told him he had stolen the fibula unengraved from the Tomba Bernadini. This is, however, hearsay, and the evidence presented by Guarducci is circumstantial. She accuses Helbig of having forged the inscription himself, without direct evidence of the forging.

MARGHERITA GUARDUCCI Y LOS HUESOS DE SAN PEDRO

http://www.conoze.com/doc.php?doc=1506

  • La tomba di san Pietro. Una straordinaria vicenda, Bompiani, 2000

Qué dice desde hace siglos la tradición de la Iglesia? Dice que Pedro, el pescador de Galilea, que el propio Cristo consideraba protos, el primero de sus discípulos, el príncipe de los apóstoles en aquel momento, vino a Roma a predicar la buena nueva; en Roma murió mártir bajo el mandato de Nerón en el 64, en el Circo Vaticano, fue sepultado a escasa distancia del lugar de martirio y sobre su tumba, a principios del siglo cuarto, el emperador Constantino hizo construir la gran basílica vaticana.

Esta tradición secular de la Iglesia comenzó, a partir de cierto momento, a suscitar disensiones por parte de los adversarios de la Iglesia, y los disidentes llegaron hasta el punto de que alguno se creía en la obligación de decir, contra toda veracidad histórica, que Pedro no había ido jamás a Roma, para poder negar así la presencia de la tumba de Pedro en el Vaticano. Esto es de suprema importancia, ya que decir tumba de san Pedro en Roma, en el Vaticano, significa, en cierto sentido, decir primado de la Iglesia de Roma.

Es necesario llegar a Pío XII, hombre de altísimo ingenio, de gran cultura, de enorme humanidad y dotado de un espíritu verdaderamente previsor. A penas elegido Papa, en 1939, quiso abrir a la ciencia los subterráneos de la basílica vaticana y buscar respuesta a la pregunta centenaria.

Las excavaciones comenzaron, y duraron hasta 1949. Fueron unas extrañas excavaciones, en las cuales muchos hallazgos se destruyeron y se cometieron cosas casi inauditas.

Altares como “matrioscas”*

Encontraron una necrópolis, un antiguo y vasto cementerio, que se extendía de este a oeste, paralelo al Circo de Nerón, el mismo circo en el que Pedro había sufrido el martirio. Esta gran necrópolis estaba repleta de tierra, porque Constantino, o alguien en su nombre (el papa Silvestre fue su gran consejero), quería construir la base sobre la cual se debía fundar la primera basílica en honor a Pedro.

¿Qué encontraron sobre el altar papal? Una sucesión de monumentos y de altares: unos debajo de otros, unos dentro de otros. Esto significaba que aquel lugar, el lugar de la confesión, había sido ya desde hacía tiempo, desde siglos atrás, objeto del culto a Pedro. Debajo del altar papal, que es el actual altar de Clemente VIII (1594), se encontró uno anterior, el de Calixto II (1123); dentro del altar de Calixto II, se encontró el altar de Gregorio Magno (590-604); el altar de Gregorio Magno, a su vez, se apoyaba sobre el monumento que Constantino, aún antes de construir la basílica, había mandado erigir sobre el lugar de la tumba de Pedro, y este monumento constantiniano puede ser datado entre el 321 y el 326. El monumento de Constantino comprendía otro más antiguo que se remontaba al siglo II, el primer monumento a Pedro. Después ¿qué se incluyó? Se incluyó una parte de un pequeño edificio que se encontraba adosado a un muro revocado en rojo que hacía de fondo al primer monumento de Pedro. En este pequeño edificio, había un muro cubierto de símbolos y de antiguas inscripciones (naturalmente anteriores al monumento de Constantino, ya que fueron incluidas dentro de este), cubiertas de epígrafes que indicaban, por su abundancia, la inmensa devoción de los fieles. Después, detrás de esto, se ve que el primer monumento de san Pedro tenía en el pavimento una tapadera, la cual indicaba la presencia de una antigua tumba en la tierra, sobre la que se habían superpuesto todos estos monumentos. Bajo esta tapa, desgraciadamente, no había nada. Se encontró la tierra devastada y vacía.

Mensaje de radio revolucionario

Este era el estado de las cosas cuando concluyeron las excavaciones del 1940-49. Pío XII, en su mensaje de radio de la Navidad de 1950, notificó al mundo lo sucedido en las excavaciones y dijo que se había hallado la tumba de Pedro.

Comencé a ocuparme de las excavaciones de san Pedro, después de que hubieran terminado y se publicara la relación en 1952.

Uno de los excavadores había publicado, si bien no correctamente, uno de los epígrafes que se había encontrado en el lugar donde estaba el muro cubierto de inscripciones del que he hablado antes.

Ya había tenido ocasión de ver uno de los epígrafes, en el que había intuido la lectura “Petros eni” (”eni” en el sentido de “enesti”: Pedro está dentro).

Fue entonces cuando pedí a Pío XII visitar las excavaciones, pues nadie podía acceder a ellas. Pío XII me concedió el permiso. Entonces comencé a buscar la inscripción, este “Petros eni”, y no estaba porque uno de los excavadores se lo había llevado a casa.

Entrado ya el 1952, trabajé hasta el 1965, han sido años de un trabajo muy intenso.

Comencé a estudiar el muro de las inscripciones, que estaba dentro del monumento constantiniano. Ahora, este muro era una selva salvaje, y yo desesperaba de la empresa pero con paciencia, empecé a tratar de descifrarlo.

Esta tarea duró meses. Fue una de las más difíciles que había hecho. Después, en un determinado momento, aferré el hilo de la madeja y llegué a comprender. Se había usado una criptografía mística, es decir, se jugaba, en cierto sentido, con las letras del alfabeto. Allí sobreabundaba el nombre de Pedro, expresado con las letras P, PE, PET, vinculado normalmente al nombre de Cristo, con el símbolo de Cristo, con la sigla de Cristo y con el nombre de María, y sobre todo dominaban, en este muro, las aclamaciones a la victoria de Cristo, Pedro y María. También se recordaba a la Trinidad, a Cristo, segunda persona de la Trinidad y así sucesivamente. En fin, toda la teología del momento estaba allí, exhibida en este muro.

A golpe de martinete

Después empecé a interesarme por los huesos de Pedro. En un primer momento ni se me pasaba por la cabeza la idea de que un día llegaría a encontrar los huesos de Pedro.

Sin embargo, mientras aún estaba descifrando las inscripciones (todavía en 1953), me acercaba cada vez más a los huesos de Pedro. Los huesos de Pedro estaban en la tumba, en la tierra, bajo la tapa, como había sostenido siempre la tradición de la Iglesia. Después, cuando Constantino quiso hacer el monumento en honor al Apóstol, los huesos fueron sacados de la tierra y envueltos en un precioso manto de púrpura y oro y depositados en este nicho, y después, se cerró el nicho para siempre. Sucedió que durante las excavaciones, los excavadores, queriendo indagar en este lugar que la tradición indicaba como el lugar de la sepultura de Pedro, no se anduvieron con chiquitas. A golpe de martinete (un instrumento para clavar los palos en el terreno duro) derribaron el altar de Calixto II para llegar, lo antes posible, a la tumba. ¿Y qué pasó? Bajo los fuertes golpes del martinete cayó, del interior del muro, una cantidad de escombros, del interior y del exterior, quiero decir, del antiguo muro revocado en rojo, y todo se volcó en esta cavidad, sobre los desgraciados huesos que Constantino había depositado en el nicho del monumento. Así, aparecieron un montón de deshechos y no se reconocieron los huesos.

En aquel momento, el jefe de la Fabrica de San Pedro era un hombre inteligente, muy pío, muy sensible para no dejar al descubierto los huesos de quien fuese, fuesen cristianos o paganos. Monseñor Cas (hombre de confianza de Pío XII) notó que entre los escombros del nicho había unos huesos. Hizo apartar los escombros, guardar los huesos dentro de una caja y la metió en un armario de las grutas vaticanas, donde permanecieron ignorados durante diez años.

Había algunos huesos con hilos de oro y minúsculos pedacitos de tejido color púrpura.

Un antropólogo de mi confianza, el profesor Correnti, examinó el grupo de huesos de la caja, y me dijo: “Mira, hay algo extraño, porque todos los otros grupos que me han hecho examinar eran de distintos individuos, estos son de uno solo”. Le pregunté: “¿De qué sexo?”. Me dijo? “Masculino”. “¿Edad?”. “Avanzada”. “¿Complexión?”. “Robusta”.

No por “casualidad”

En el 64, las investigaciones habían terminado. En el 65 salió mi libro Las reliquias de san Pedro bajo la confesión de la basílica vaticana, y allí comenzó a desencadenarse la tempestad porque algunos, muchos de hecho, estaban contentos con el resultado; otros no. Después de mi revisión del libro, que salió en el 67, Pablo VI se vio obligado a anunciar que los huesos de Pedro se habían vuelto a encontrar.

Nosotros sabemos que Cristo fundó su Iglesia sobre la roca de Pedro y le prometió la victoria sobre las fuerzas del mal. Ahora, creo que no es simple casualidad que los huesos del príncipe de los apóstoles, se hayan – por una excepción milagrosa – conservado y que estén, precisamente, dentro de la basílica vaticana, esto es, en el centro de aquella Iglesia que – por definición – es universal. Ustedes saben que catholicós significa en griego universal.


El mundo secreto bajo San Pedro

latunicadeneso.wordpress.com/…/

30 Abril 2009



7 Jul 10

Ilustración del «kernos Duenos» por Dressel.Wikipedia

La inscripción Duenos es uno de los primeros registros escritos del latín. Se trata de un texto de tres líneas inscrito en un vaso triple de arcilla, un kernos, tres jarrones juntos(one of the earliest known Old Latin texts, dating from the early 6th century BC. It is inscribed on the sides of a kernos, in this case a trio of small globular vases adjoined by three clay struts) ,  descubierta por el arqueólogo alemán Heinrich Dressel en 1880 en la ciudad de Roma. Recibió su nombre por la primera palabra – Duenos, que significa «bueno» en latín arcaico – de la tercera línea que es la que se pudo descifrar con la mayor seguridad. Según la datación más aceptada, la inscripción debe ser del siglo VI a. C., con más exactitud, alrededor de 580–550 a. C.

El texto descifrado

  • La inscripción dice lo siguiente:
IOVE|SATDEIVOSQOIMEDMITATNEITEDENDOCOSMISVIRCOSIED / ASTEDNOISIOPETOITESIAIPACARIVOIS / DVENOSMEDFECEDENMANOMEINOMDVENOINEMEDMALOSTATOD
  • La transcripción en latín arcaico sería esta:
iovesat deivos qoi med mitat nei ted endo cosmis virco sied
asted noisi opetoi tesiai pacari vois
duenos med feced en manom einom duenoi ne med malos tatod
  • Y la traducción al latín clásico podría esta:
iurat deos qui me mitat ni in te comis virgo sit.
at te nisi [OPETOITESIAI] paca rivis.
Bonus me fecit in [MANOM EINOM] bono. ne me malus tollito.
  • Las Primeras líneas son bastante confusas:
  1. [el] que te envió [a mi] pide a los dioses, si [la] virco (=joven? Proserpina?) no es buena contigo
  2. y ni te (?) apacigua [estos] ríos
  • Solamente la tercera línea se puede traducir de forma más o menos inequívoca:
a) «[Un hombre] bueno me hizo en buen fin [para un hombre] bueno, [que] no me robe [un hombre] malo».
b) «[Un] buen hombre me hizo con buen propósito para [un] buen hombre, [que] el mal no me lleve», etc.

Nota: El significado de manom einom es incierto, porque estas palabras ya no se usaban en el latín clásico. Según el consenso lingüístico, la expresión se traduce como “en buen fin”.

Bibliografía

  • Colonna (1979) • G. COLONNA, Duenos = Studi Etruschi, 47(1979), 163–172.
  • Degrassi (1957) • Degrassi, A. (1957), Inscriptiones Latinae liberae rei publicae.
  • Eichner (1988–1990) • EICHNER (1988–1990)
  • Flobert (1991) • Flobert, P. (1991), L’apport des inscriptions archaïques à notre connaissance du latin prélittéraire, Latomus 50, 521-543.
  • Fraser (1932) • Fraser, A. D. (1932), The inscribed kernos of Duenos, AJPh 53, 213-232.
  • Gierstad (1960) • E. GIERSTAD, Early Rome, III, 160–165 = Septentrionalia et Orientalia Studia B. Karlgren…dedicata, Stockholm, 1959, 133–143.
  • Gordon (1975) • Gordon, A. E. (1975), Notes on the Duenos-Vase Inscription in Berlin, CSCA 8, 53-74.
  • Krogmann (1938) • Krogmann, W. (1938), Die Duenos-Inschrift, Berlin.
  • Peaks (1911) • M. B. PEAKS, The Date of the Duenos Inscription = Transactions and Proceedings of the American Philological Association (TAPhA), 42(1911), 39–41.
  • Prosdocimi (1979) • Prosdocimi, A. L. (1979), Studi sul latino arcaico, I, Note (epi)grafiche sull’iscrizione di Dueno, Studi Etruschi 47, 173-183.
  • Rix (1985) • Rix, H. (1985), Das letzte Wort der Duenos-Inschrift, MSS 46, 193-220.
  • Romanelli (1964) • ROMANELLI (1964)

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7 Jul 10

Hablando de flso he recordado una famosa polómica que no se cómo ha terminado:La falsedad o no del famoso

Trono Ludovisi. Y su gemelo, el Trono de Bostón.Al menos en 1988 así se decía. Ahora…ya me he perdido.

Lo siento por quien dice que  presumo de saberlo todo….;)

Escándalo en Italia por la supuesta falsedad de una famosa obra del arte griego

Un crítico anuncia en la RAI que existen pruebas sobre la falsedad del Trono de Ludovisi

JUAN ARIAS, - Roma – 27/04/1988

Una de las obras mas importantes de la cultura griega, el Trono de Ludovisi, puede ser falsa. Así lo aseguró en un programa de la televisión italiana (RAI) el conocido crítico italiano de arte Federico Zeri, lo que ha provocado una convulsión en los ambientes artísticos de Roma. La célebre obra ocupa un lugar de honor en el Museo Nacional de Roma(Palacio Altemps, con otros mármoles de la Colección Ludovisi)  )  y siempre se ha considerado que fue realizada en Grecia el siglo V antes de Cristo. Se trata de un conjunto de tres placas de mármol que antiguamente formaban un trono. En el centro aparece la famosa Afrodita que sale de las aguas( Venus Anadiomena) . En las otras dos placas, más pequeñas, se pueden admirar esculpidas dos mujeres : una flautista desnudoa con las piernas cruzadas  y otra que tiene en sus manos un incensario y va completamente tapada por un manto.

La noticia en otros webs

Federico Zeri aseguró el pasado domingo en el programa Mixer de la RAI que las pruebas definitivas sobre la falsedad de la obra están a punto de aparecer en un libro que será editado en un país europeo. Zeri agregó que en él aparecerán otras explosivas revelaciones sobre conocidas obras de arte que son falsas. La prueba aportada por el libro se trata, al parecer, de unas cartas que con fecha 1880, siete años antes del descubrimiento de la obra de arte, se intercambiaron un vendedor extranjero de obras de arte y un famoso falsificador romano. En dichas cartas se dan consejos sobre cómo realizar la obra falsa y sus proporciones.Sin embargo, el crítico Zeri, que no ha querido revelar más sobre el asunto en espera de que se publique el libro, insiste en que, aun prescindiendo de dichas cartas, es evidente que se trata de un monumento falso. Y lo prueba con tres argumentos: el monumento tiene sólo una parte estropeada: las manos de la mujer que toca la flauta, y eso, dice Zeri, porque es sabido que nadie conoce aún de qué forma los griegos tomaban en las manos la flauta. Afrodita, que sale de las aguas, tiene un seno increíblemente abultado para los cánones estéticos griegos del siglo Y antes de Cristo. Otra de las mujeres aparece con las piernas cruzadas, cosa imposible también para aquel tiempo, y, por último, los muslos de las mujeres no tienen nada que ver con las formas estilizadas usadas por los artistas griegos de aquel período. Según Zeri, existe hasta un dibujo de un espejo de siglo XIX que sirvió de modelo al falsificador.

En la polémica están interviniendo todo el mundo. La más enfadada es la directora del Museo Nacional de Roma, María Dimino, quien afirma que la obra es excepcional y que ha sido fotografiada y estudiada por los mejores críticos del mundo, sin que nadie haya sospechado nunca que era falsa. Por el contrario, Marisa Tabasso, directora del laboratorio de restauración del museo, ha afirmado que ella no se maravillarías¡ el Trono de Ludovisi resultara falso.

Por otra parte, ya la profesora de arte Guarducci, tiempo atrás, había descubierto la falsedad de la célebre fíbula prenestina, un broche de oro que figuraba también en los libros de arte y en la que aparecía unainscripción considerada como el documento latino más antiguo conocido en el mundo. Después resultó ser una obra falsa realizada a finales del siglo pasado por Martinetti y por el entonces director del Instituto Germánico en Roma Wolfgang Helbig.

Polémica

De esta obra ha escrito ayer el diario La Repubblica que los libros de arte la describen como una de las esculturas más sublimes de la antigüedad”. Por su parte, Il Corriere della Sera afirma que “la noticia está llamada a crear sobresalto en arqueólogos y artistas, ya que el monumento está considerado como una de las piedras miliares de Grecia, y no existe libro de arte o de historia antigua que no lo cite entre las mejores obras de arte de la antigüedad”.Y lo curioso es que si el Trono de Ludovisi resulta falso también se desplomaría una obra semejante conservada en Estados Unidos con el nombre de Trono de Boston, de cuya autenticidad sí se había llegado a dudar, pero se defendía por su semejanza con la obra conservada en Roma.

http://www.bloganavazquez.com/wp-content/uploads/2008/12/boscol3_trono-boston.gif

Trono de Boston. ¿Falso o verdadero?

El Trono Ludovisi tiene un gemelo menos logrado: el Trono de Boston que se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Boston. Este apareció en 1894, poco después de la subasta de la colección Ludovisi, y fue comprado por connoisseur Edward Perry Warren, quien lo donó a la ciudad de Boston. Muchos niegan la autenticidad del Trono de Boston. Una conferencia en el Palazzo Grassi, Venecia, en 1996, comparó a ambos objetos. En la actualidad, el Trono de Boston no es exhibido. En el caso de no ser una falsificación producida alrededor de 1894, podría tratarse de una escultura romana diseñada para ser colocada junto con la griega en algún lugar de los jardines de Salustio.

Lo que algunos critican es que no se haya querido esperar a conocer las pruebas para lanzar el escándalo, ya que antes de borrar de los libros de arte y de historia, una obra como el Trono de Ludovisi, hay que pensárselo no mil, sino un millón de veces.

El Trono Ludovisi, parte central

Pese a su nombre, no es un trono sino un bloque de mármol blanco, hueco en la parte posterior y esculpido en bajorrelieve  en sus tres lados. Su autenticidad es debatida; quienes la aceptan, la sitúan en la  Magna Grecia , datándose en el período cercano a 460 a. C. Se conserva en el  Palacio Altemps, en Roma,  desde que fue comprado por el gobierno italiano en 1894.

El Trono fue encontrado en 1887, en lo que anteriormente era el inmenso terreno de la  Villa Ludovisi en Roma, donde habían estado ubicados los  jardines de Salustio, siendo trasladado dentro de la Villa Ludovisi, de donde recibe su nombre,  una familia papal que habían sido mecenas y coleccionistas desde comienzos del siglo XVII. Las dificultades financieras obligaron a la venta de la colección Ludovisi al Estado italiano en 1894. Los terrenos de la Villa Ludovisi fueron fraccionados, se trazaron calles y el distrito creció, cambiando totalmente.

Existe un debate respecto al propósito originario del objeto, el significado de sus relieves y el lugar donde fue fabricado, pero en 1982 pudo vinculárselo sin lugar a dudas con un templo en Marasa, cerca de  un templo de Afrodita Ericina cuyo interior fue reconstruido en 480 a. C. Mediante una reconstrucción del Trono, pudo demostrarse que este se ajustaba exactamente entre los bloques que quedaban de la base del templo; además, se sugirió que los candeleros de terracota, o  pinakes, de cultos de Locri Epizefiri, son el único paralelo artístico al Trono.

http://www.archeologia.beniculturali.it/media/images/26c.jpg

Flautista hetera, Trono Ludovisi

Las únicas otras representaciones de una mujer desnuda perteneciente a este período (c. 460 a. C.) pueden encontrarse en la  alfarería del Ática. Los criticismos respecto a las anomalías anatómicas y los detalles y dudas sobre la autenticidad del Trono Ludovisi, fueron resumidos por Jerome Eisenberg en un artículo de 1996 en Minerva;. Allí aseveraba, en parte, que la flautista  hetera era una versión derivada de un psykter de finales del siglo VI a. C., realizado por Eufronios, cotizado en 1857 en el Hermitage de la colección Campana.

Eisenberg notó que la representación romana de Penélope  guardando luto por Odiseo , aunque muy posterior, es la única iconografía en la escultura clásica que muestra a una mujer con sus piernas cruzadas:  Penélope está completamente vestida.

http://photogallery.tiscali.it/repository/arte/scultura/2005/06/magnagraecia/magnagraecia4.jpg

Penélope de luto,Trono Ludovisi

La  iconografía  respecto a la temática del Trono Ludovisi no tiene paralelo en la Antigüedad, por lo que suele ponérsela en duda. Debido a que las asistentes se encuentran paradas sobre una superficie pedregosa, se han ofrecido algunas interpretaciones alternativas. Una es que la figura levantándose coincide con la vestimenta ritual de una diosa ctónica (subterránea) , probablemente Perséfone, surgiendo por una hendidura en la tierra;cabe destacar que  Pandora aparece en forma similar en las pinturas de varios jarrones del Ática. Otra interpretación sugiere que la figura sea Hera emergiendo renacida de las aguas del  Canato , cerca de Tirinto, como Hera Parthenos

The Ludovisi Throne: A Description

The three panels of the Ludovisi Throne are shown below. Click on a panel to see a larger image.

A girl, naked except for a scarf around her hair, is sitting playing the double pipes. Her right leg is crossed above the knee, showing some problems with representation (where is her far hip?) Her hands are badly damaged. A woman, or goddess, wearing a thin, pehaps wet, shift which reveals all forms of her body is held by two attendants. She is hidden from the waist down by a cloth. There is a play of upward rising curves and overlapping planes in the use of texture and movement. The left attendant wears a Doric tunic: a Peplos. The right wears an Ionian shift, a Chiton, without the upper garment. Both are carved to show the body form from beneath. Their bare feet are on stony ground, perhaps a seashore, giving some rudimentary hint of recession and setting. Their heads and shoulders are lost due to damage. An older woman, wearing a tunic and sandals and wrapped in a cloak which covers her head and arms, is placing incense in a Thymiaterion which stands before her. Note that she has sandals, but no straps. Her hands and the incense burner are both damaged.

The sculpture’s use of drapery and its play with material texture, its rudimentary recession, its facial types, action and problem in rendering movement, all suggest that it is a piece from the “Severe” or “Transitional” Period, where Greek artists elaborated and expanded Archaic forms before resolving them in the Classical style. The Ludovisi Throne is dated to c. 460 B.C.

However, it does not stand in the central stream of Greek art. The use of dissimilar garments (the western Doric juxtaposed with the eastern Ionian,) the engraved detailing of the front contrasting with the simplicity of the sides, and the new subject matter (the girl is one of the first female nudes in Greek Sculpture) suggests that the throne may be best placed originating from an area peripheral to mainland Greece. It has been linked stylistically and thematically with Locri Epizefiri in the south of Italy.

Melissa M. Terras, 1997. “Los Tronos Ludovisi y Boston: Comparación” (en inglés)

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