25 oct 11

Ilustración de Ademaro de Monteil mostrando la actuación de la lanza sagrada.

La lanza sagrada

En la Fe cristiana la lanza sagrada es la lanza que se usó  en la crucifixión de Cristo para abrirle el costado, considerada  más adelante como una reliquia, de las que no solamente se conoce una.

La lanza era desconocida hasta que San Antonio de Piacenza ( 570 d.C.), describiendo los lugares santos de Jerusalén,  dice que él había visto en la Basílica del monte  Sion «la corona de espinas con la cual coronaron a nuestro Señor y la lanza con la cual lo perforaron en el costado».  Una mención de la lanza también se hace en el Breviario la Iglesia del Santo Sepulcro. La presencia en Jerusalén de esta importante reliquia es atestiguada por Casiodoro (485–585) así como en Los viajes de Gregorio(538–594), quien nunca estuvo en Jerusalén.

San Longino, icono ruso pintado por Fyodo rZubov

LA SAGRADA LANZA DE ROMA (complementa la de París)

En 615 Jerusalén y sus reliquias fueron capturados por las fuerzas persas de rey Cosroes II. Según el Chronicon Paschale, la punta de la lanza, que se había quebrado, fue dada en el mismo año a Nicetas que la llevó a Constantinopla y la depositó en la iglesia de Santa Sofía. Esta punta de lanza, que fue fijada en un ycona, o ícono, en 1244 fue vendido por Balduino II de Constantinopla a Luis IX de Francia y fue guardado con la corona de espinas en la Sainte Chapelle de París. Durante la revolución francesa estas reliquias fueron llevadas a la Bibliothèque Nationale y posteriormente desaparecidas (la actual «corona de espinas» es una guirnalda).

En cuanto a la porción más grande de la lanza, Arculpus la vio en la iglesia del Santo Sepulcro alrededor de 670 en Jerusalén; sin embargo no hay otra mención de ella tras el saqueo de 615. Algunos dicen que la porción más grande de la reliquia se llevó a Constantinopla en algún momento durante el siglo VIII, posiblemente al mismo tiempo que la corona de espinas. En algún momento, su presencia en Constantinopla parece ser claramente atestiguada por varios peregrinos, particularmente de origen ruso. Y aunque posteriormente fue depositada en varias iglesias , parece ser posible rastrearla a diferencia de la reliquia de la punta. Sir  Juan Mandeville declaró en 1357 que había visto la cuchilla de la Lanza Sagrada en París y también en Constantinopla, y que la reliquia de esta última ciudad era mucho más grande que la de París.

Cualquiera que haya sido la reliquia de Constantinopla, cayó en las manos de los turcos, y en 1492, bajo circunstancias minuciosamente descritas en la Historia de los Papas (escrita por Pastor), el sultán Bayaceto envió la reliquia a Inocente VIII para forzar al Papa a que continuase guardando preso a su hermano Zizim (Cem). En este punto hubo en Roma grandes dudas de su autenticidad, según relata  Johann Burchard, por la presencia de otras lanzas rivales en París (la punta que había sido separada), Núremberg (la lanza de Viena) y Armenia (la lanza de Etschmiadzin).

A mediados de 1700, el Papa Benedicto XIV dijo que obtuvo un dibujo exacto de la punta de la lanza de París, y que comparándola con la reliquia en la basílica de San Pedro estaba satisfecho de que las dos formaran una sola cuchilla.

La reliquia nunca ha salido de Roma donde se encuentra preservada bajo el domo de la basílica de San Pedro aunque la Iglesia Católica Romana no ha hecho declaraciones sobre su autenticidad.

La lanza de Etschmiadzin

Iglesia de Etschmiadzin, Armenia.

La lanza que se encuentra en Echmiadzin, Armenia, fue descubierta durante la Primera Cruzada. En 1098 el Cruzado Pedro Bartolomé dijo tener una visión en la que San Andrés le decía que La Lanza Sagrada estaba enterrada bajo la catedral de San Pedro en Antioquía. Tras mucho excavar en la catedral, la lanza fue descubierta. Esto se consideró un milagro por parte de los cruzados quienes fueron capaces de derrotar al ejército musulmán que repelía el asedio a la ciudad y capturaron decisivamente Antioquía. Tiempo después de expulsar al ejército musulmán,  hubo sospechas de que la lanza de Pedro no era la lanza de Cristo y para desmentir esto Pedro caminó en fuego portando la lanza. Al entrar en el fuego Pedro murió.

LANZA DE VIENA

Detalle de la Inscripción de La Lanza de Viena.

Los emperadores del Sacro Imperio Romano tenían su propia Lanza, atestiguada desde el tiempo de  Otón I  (912–973).

Archivo:Chrobry1.jpg

Boleslao el Bravo

En el año  1.000. Otón III  le dio a  Boleslao el Bravo  de Polonia una réplica de la Lanza en el Congreso de Gniezno.

Archivo:Holy Lance Detail.jpg

La foto superior ampliada, Wikipedia.

En 1084  Enrique IV  le agregó una banda de plata con la inscripción «Clavus Domini» («El clavo del Señor»). Esto se basaba en la creencia de que esta era la lanza de Constantino el Grande  que encerraba como reliquia un clavo usado para la crucifixión. En 1273 se utilizó por primera vez en la ceremonia de coronación

Archivo:Prague Montage.jpg

Praga

NUREMBERG

Alrededor de 1350  Carlos IV mandó ponerle una banda de oro sobre la de plata con una inscripción que dice «Lancea et Clavus Domini» («La lanza y el clavo del Señor»). En 1424, el emperador  Segismundo  del Sacro Imperio Romano tenía una colección de reliquias, incluida La Lanza, que trajo de su capital en Praga a su natal Nuremberg y decretó que ahí se guardara por siempre. A esta colección se le conoce como Reichskleinodien o la Regalía Imperial.

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Carlos I de Bohemia y IV de Alemania.

VIENA: LA LANZA DE SAN MAURICIO

Cuando el ejército revolucionario francés se aproximó a Núremberg en la primavera de 1796 los consejeros de la ciudad decidieron mover el Reichskleinodien a Viena, Austria, para mantenerlo seguro. La colección fue confiada al entonces barón  Von Hügel, quien prometió devolver todos los objetos en cuanto la paz fuere restaurada y la seguridad de la colección estuviera asegurada.

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La lanzada, Fray Angelico.

Disolución del Sacro Imperio Romano

Sin embargo, el Sacro Imperio Romano fue disuelto en 1806 y von Hügel aprovechó la confusión sobre quién era el legítimo dueño y vendió la colección entera, incluyendo la lanza, a los  Habsburgo. Cuando los consejeros de la ciudad descubrieron la venta, solicitaron que les fuera devuelto el Reichskleinodie, n pero fueron rechazados. Como parte de la Regalía Imperial, la lanza fue almacenada en el Schatzkammer (Tesorería Imperial) en Viena y se le conoció como “la lanza de San Mauricio”.

HITLER Y LA LANZA SAGRADA

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Cuando Hitler anexionó Austria a Alemania, Adolfo Hitlerr tomó la lanza para sus propósitos. Los  nazis  la confundieroncon la espada de San Mauricio, tal como se conserva en la actualidad: dos piezas atadas con hilo de plata. En la punta de la hoja aparece uno de los clavos de la cruz de Cristo, sujeto con hilo de oro, plata y cobre; la base, por su parte, está adornada con cruces doradas.

Fue  devuelta a Austria por el General Norteamericano  George S.Patton al terminar la  Segunda Guerra Mundial y fue guardada temporalmente en el Museo Kunsthistorisches  de Viena y devuelta al Schatzkammer.

Archivo:Patton2.jpg

El general George S.Patton

LA DATACIÓN DE LA LANZA DE VIENA : H.800 d.C.

En 2003 el metalúrgico inglés y escritor de Ingeniería Técnica, el Dr. Robert Feather obtuvo permisos extraordinarios no solo para examinar la lanza en un ambiente de laboratorio, sino también para quitar cuidadosamente las bandas de oro y plata que la mantienen unida. En la opinión del Dr. Feather y de otros expertos, la creación aproximada de la cuchilla de la Lanza es del siglo VII, un poco anterior a lo que el Schatzkammer estimaba.

Se encuentra expuesta en el Schatzkammer (Tesoro Imperial), que es una de las colecciones del  Palacio Imperial de Hofburg , considerada como parte del   Museo de Historia de Viena (Kunsthistorisches Museum).


La lanza de Cracovia es copia de la de Viena

Otra lanza se ha preservado en Cracovia, Polonia, desde 1200. Aunque se alega que ha estado en esa ciudad por ocho siglos, los registros alemanes indican que es una copia de la lanza de Viena. El emperador Enrique II  la mandó a hacer con pequeñas astillas de la Lanza original. Otra copia le fue entregada al Rey de Hungría al mismo tiempo.

Sin embargo otra historia escrita por William de Malmesbury cuenta que Hugo Capeto  entregó la lanza Sagrada al rey Athelstan de Inglaterra; sin embargo parece deberse a una idea errónea.

El artista Jeffrey Vallance creó ilustraciones é hizo varios duplicados de la lanza y los distribuyó alrededor del mundo, proponiéndose confundir la identidad de la lanza verdadera para las generaciones futuras.

La Lanza del Destino

Hay muchos prototipos y análogos de la lanza en otras leyendas, puede ser comparada a la arma irlandesa antigua, la lanza Luin, y es similar a la lanza de sangría en la mitología del Santo Grial, que fue  tenida eventualmente como  la ” Lanza del Destino”, popularizada por leyendas modernas.

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